Cansados de recibir todos los años los mismos talleres y de asistir a las mismas instituciones, sin la posibilidad de llegar un poco más allá, una decena de chicos logró acceder a un puesto en el programa Cascos Verdes y ahora, a meses de recibirse, necesitan del último empujón.
Cascos Verdes es una ONG que trabaja por la inclusión social y laboral de las personas con discapacidad intelectual. Este programa funciona desde hace 10 años en Buenos Aires y hace dos años se implementa en Salta. "Tiene dos etapas. La primera es educativa y se busca que los chicos reciban la formación como educadores ambientales. La segunda etapa es la laboral, donde la misma ONG los contrata para que brinden capacitaciones a empresas sobre el cuidado del medio ambiente", destacó Antonella Dellacamino, psicóloga y encargada del proyecto en Salta.
Esta formación se lleva adelante en la Universidad Católica de Salta en forma gratuita y tiene una duración de dos años. Los chicos asisten dos veces por semana, de 10 a 12.
El programa está destinado a personas con discapacidad intelectual (independientemente del diagnóstico), mayores de 18 años y que sepan leer y escribir.
Para ingresar al cupo de Cascos Verdes se realizar un proceso de admisión que consiste en tres entrevistas con el interesado y con los padres o el tutor.
Por el momento, el programa cuenta con dos profesionales a cargo del grupo de estudiantes, que se espera que crezca a 15 el próximo año.
Cristina Iramay MADRE DE RODRIGO "Después de las entrevistas, quedaron en avisarnos y Rodrigo no podía más con la ansiedad".
Casi en el final
Antonella Dellacamino destacó que la participación y demanda fue excelente. "Esta es la primera camada de Cascos Verdes que tenemos en Salta y este año no se inscribió a los chicos de primero. Pero lo haremos para los interesados en cursar en 2017", destacó la encargada del programa.
Desde mediados de julio, los 10 chicos que cursan la carrera de educadores ambientales comenzarán el período de experiencias laborales. Para los prácticas, los miembros de Cascos Verdes asisten a empresas para hacer presentaciones sobre temas ambientales.
Toda esta capacitación tiene una duración de 45 minutos, una vez en la semana, es teórica y se realiza a través de una presentación en power point, una herramienta con la que los estudiantes ya están familiarizados pues la utilizan en sus clases.
Las organizaciones interesadas en recibir a los Cascos Verdes, sin costo, para que los estudiantes puedan realizar su capacitación deben escribir a antonella@cascosverdes.org o dirigirse a Del Milagro 398.
Con el apoyo de los papás
Elizabeth Farfán MADRE DE MICAELA "Cuando llego del trabajo, Mica me espera, me cuenta todo lo que vieron y la ayudo a estudiar".
Para seguir adelante en este camino, el acompañamiento de los padres es fundamental. Brindarles seguridad y ayudarlos con algunas tareas es esencial. Cristina Iramay, es mamá de Rodrigo Espíndola y, ante la insistencia de su hijo, accedió a buscar un espacio que le permita acceder a una actividad laboral.
"Nos enteramos de Casos Verdes gracias al psicólogo de Rodrigo. Desde hace mucho que quiere trabajar. Asiste desde los 4 años a escuelas especiales y ahora con 36 ya se aburría. Siempre me decía que quería trabajar pero era yo la que no quería", confesó Cristina. Después de una larga meditación y, con el apoyo del psicólogo, comenzó la búsqueda de una institución para comenzar su formación. "Cascos Verdes fue ideal para Rodrigo", dijo esta mamá.
Elizabeth Farfán tiene 46 años y es madre de Micaela, de 20. Su llegada a Cascos Verdes fue a través del centro terapéutico al que asistía. Elizabeth reconoce que no existen espacios donde los chicos con discapacidad intelectual logren desarrollarse. "Solo están las escuelas de siempre y que les dan lo mismo todos los años. Los chicos se aburren y se cansan", dijo.

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