La violencia se cobra hoy en Argentina siete víctimas por día, según datos de la Dirección Nacional de Información Operacional y Mapa del Delito. Son víctimas de peleas, de ajustes de cuentas, de crímenes de género o de asaltos. Sus muertes son el testimonio del nivel de violencia que hay hoy en el país: diez años atrás, en 2006, el promedio de homicidios diarios era de cinco, según un informe publicado ayer por Clarin on line.
Los datos, proporcionados al medio periodístico por altas fuentes del Gobierno, corresponden al primer semestre de 2016. El trabajo arroja un primer resultado que llama la atención: los crímenes bajaron un 19% en todo el país, si se comparan los seis meses iniciales de este año (cuando hubo 1.251 homicidios dolosos) con igual período de 2015 (1.535 asesinatos).
Esto ubica la tasa semestral de homicidios en 2,9 cada 100.000 habitantes. Si la tendencia se mantiene, se registrará un descenso en la tasa anual de 6,6 crímenes cada 100.000 habitantes que arrojó 2015.
Siempre según estas estadísticas oficiales, en la provincia de Buenos Aires se produjo una disminución del 21% en los homicidios, ya que en el comienzo de este año hubo 519 y en el semestre inicial de 2015 se habían registrado 656. La ciudad de Buenos Aires, de acuerdo a estos datos, también tuvo un descenso: bajó de 105 asesinatos a 64 en este primer semestre, lo que equivale a un 39% menos. También hubo disminuciones, según las planillas que exhibe el Gobierno, en Corrientes (72%), San Luis (55%), La Pampa (50%, aunque con cifras parciales), Formosa (43%), Entre Ríos (43%) y Córdoba (11%), entre otras provincias.
Algunas dudas
Los datos contradicen algunas de las medidas tomadas por el propio Gobierno en el último tiempo, se preguntan en Clarín. Si el territorio bonaerense realmente registra menos homicidios que el año pasado, ¿por qué se envió a más de 6.000 agentes federales a patrullar sus calles? Los números apoyan, en cambio, la decisión de mandar gendarmes a la provincia de Santa Fe, donde los homicidios aumentaron un 2% este año. Es algo que confirma la percepción de los propios santafesinos, que salieron a las calles en las masivas protestas "Rosario Sangra" y "Santa Fe Sangra".
El caso de la provincia de Buenos Aires es, quizás, el más curioso. Cada semana, uno o dos crímenes ocurridos allí durante robos conmueven a la sociedad, generan marchas e impulsan promesas oficiales de refuerzos policiales. Aumentan, además, la percepción general de que la situación de la seguridad está cada vez más deteriorada y de que los delitos violentos no paran de crecer. En parte por lo que pasa a diario en el Conurbano es que la inseguridad está al tope de las preocupaciones de los argentinos en todas las encuestas.
Diferencias
La propia estadística que lleva Clarín, en base a los casos que trascienden a la prensa, indica que los asesinatos en robos están hoy al mismo nivel que el año pasado. Sin embargo, los números oficiales señalan que los homicidios en general disminuyeron en ese distrito, que concentra la mitad de todos los delitos que se producen en el país.
El principal motivo de los asesinatos son las peleas sumaron 348 muertos en este período, seguido por los ajustes de cuentas (192), las muertes ocurridas en el marco de violencia doméstica (88) y crímenes de género en general (81). Pero, para tener un panorama real y completo, aún faltan conocerse más datos de los relevados por el Gobierno. Por ejemplo, los de robos a mano armada.

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