Cada región tiene sus particularidades y características que le son propias y en relación con la actividad bancaria, que se desarrolla en el interior de las provincias, sucede algo similar.
Héctor Camacho es un empleado de una de las sucursales del Banco de la Nación Argentina y a pesar de su juventud ejerce la representación gremial de los más de 100 empleados bancarios que se desempeñan en las diferentes sucursales del norte de la provincia, tanto pública como privadas.
Con relación a la tarea que los bancarios desempeñan en la actualidad en la zona, el joven gremialista explica que "el departamento San Martín tiene particularidades y sin duda que una de ellas es que muchos de nosotros nos desempeñamos en sucursales que cada mes atienen a más de 20.000 personas que perciben becas, subsidios, jubilaciones, pensiones y otras ayudas sociales que les brinda el estado. La mayoría de estos beneficiarios son carentes de recursos y en muchos casos no saben leer ni escribir. A todo ello se suma la gran cantidad de aborígenes que atendemos mensualmente y es por eso que más allá de trabajo puramente administrativo, nos toca asesorarlos, acompañarlos en todo lo que está a nuestro alcance".
Camacho explica: "No nos extralimitamos en la función que nos corresponde pero cuando atendemos a una mamá que llega con un montón de niños, que le cuesta comunicarse; una persona que no entiende cómo funciona el sistema o no cuenta con apoyo de la familia, es nuestra obligación asistirlos en todo lo que podemos".
Camacho recuerda que "no son pocas las veces que dada la gran cantidad de público que debemos atender somos agraviados. Personalmente he sido fustigado en medios locales por una abogada salteña por haberle advertido, sobre todo a ancianos, que no se dejen estafar y sustraer el poco dinero que cobran. Quizá muchos piensen que nuestro trabajo termina con la atención al público pero personalmente creo -y mis compañeros también- que trabajando en una zona con las particularidades que tiene nuestra zona debemos dar todo de nosotros" afirma. Asimismo considera que "es imprescindible nombrar más empleados bancarios porque somos insuficientes; la habilitación de la nueva sucursal Aguaray es bueno para todos en especial pues se generarán fuentes de trabajo; pero en Tartagal, en Mosconi y en Embarcación son necesarias nuevas designaciones de personal".

Don Carlos Lecumberri
Un símbolo de la actividad bancaria en la región del norte salteño. Entre los antiguos empleados que se desempeñaron en la actividad bancaria en el norte de la provincia está don Carlos Lecumberri. Ingresó al Banco Nación a los 18 años. Salvo el tiempo del servicio militar, hasta 1992 prestó servicios durante 40 años. Don Carlos conoce como pocos los secretos de esta actividad que desempeñaba junto a sus compañeros a quienes en aquellos años no los asistían los adelantos técnicos ni tecnológicos con los que cuentan las nuevas generaciones. "Una calculadora porque no teníamos ni máquina para contar billetes, la lapicera y las planillas que había que llenar a mano; así trabajábamos y a pesar que la atención al público era de 7 a 12 horas, a veces llegaba a mi casa a las 10 de la noche. Se trabajaba muchísimo pero eran otros tiempos" rememora con un dejó de nostalgia el extesorero de la sucursal Tartagal de Banco Nación.

¿Qué te pareció esta noticia?

Sección Editorial

Comentá esta noticia



Se está leyendo ahora