Basura por todos lados. La capital salteña y sus alrededores están plagados de espacios verdes, baldíos, canales y esquinas donde ciudadanos desaprensivos tiran sus desechos. En una recorrida hacia cualquier punto cardinal de la ciudad se pueden encontrar microbasurales en barrios o depósitos ilegales de escombros y otros desperdicios a la vera de avenidas y rutas.
Todos los vecinos son testigos del decadente paisaje. También hay complicidad de quienes no denuncian a los desconsiderados que arrojan la basura en lugares prohibidos. La anomia avanza y el manto de mugre se despliega cada vez por más rincones urbanos.
Desde donde no pueden mirar para otro lado es desde la Municipalidad y del área de Ambiente de la Provincia. La proliferación de los desechos en la vía pública debe ser evitada por esos organismos, además de, claro, erradicarlos.
Según un relevamiento de la Secretaría de Ambiente de la comuna, en la ciudad existen alrededor de 200 microbasurales denominados crónicos, que vuelven a surgir a las horas de que son removidos por cuadrillas de limpieza.
La ordenanza de higiene pública establece multas desde 1.500 a 10.900 pesos a quienes arrojen residuos en lugares no permitidos. El Código Contravencional de la Provincia dispone, asimismo, hasta 20 días de arresto o sanciones económicas por la misma acción irregular.
Esas normas, por cierto, parecen tener poco efecto ante la proliferación de la basura tirada en espacios comunes.

Botones de muestra

En la autopista circunvalación, a metros del barrio Solidaridad, la banquina está plagada de cubiertas de vehículos desechadas, restos de electrodomésticos, botellas de plástico y vidrio y un sinnúmero de desperdicios de viviendas que los perros callejeros se encargaron de desparramar.
También en la zona este de la ciudad, detrás del Parque Industrial, se erigen montañas de escombros y todo tipo de residuos en el sector del viejo basural de La Pedrera, que sigue vigente a pesar de haber sido reemplazado por el vertedero de la finca San Javier.
El basural tiene cerca de dos kilómetros de extensión, desde el inicio de la ruta provincial 39, continuación de la avenida Durañona. Es una de las tantas fuentes de contaminación del río Arenales, colindante al lugar. Se limpia una sola vez por año: días antes de que ese camino es utilizado, el 7 de juno, por las autoridades que participan en la cabalgata en honor al general Martín Miguel de Gemes hacia la Quebrada de la Horqueta.
Los canales de desages también son depósito de la desidia de vecinos que tiran sus desperdicios dentro de ellos. Las campañas de limpieza de los acueductos parecen nunca alcanzar y en la época de lluvias los desbordes de agua son causantes de inundaciones.
Una muestra es el canal Tinkunaku, en villa Juanita, donde el desagüe está plagado de malezas y basura. En el verano pasado se retiraron de ese lugar 60 toneladas de desechos, con solo la limpieza del 30% del canal.
El tramo canalizado del río Ancho, en el límite con Cerrillos, es otro de los desagües donde se tiran desperdicios. La contaminación también proviene del ya histórico basural a cielo abierto de la recta de Cánepa, en la ruta nacional 68.

Una respuesta

En la Municipalidad capitalina preparan campañas de erradicación de microbasurales y de limpieza de canales que iniciarán en los primeros días de noviembre, según adelantó a El Tribuno el secretario de Ambiente, Federico Casas.
“El programa va a constar de mucha señalética con difusión de hábitos ambientales positivos. No puede ser que en una ciudad donde hay un servicio que retira la basura desde la puerta de las casas, nosotros tengamos microbasurales; evidentemente se trata de una cuestión cultural”, dijo el funcionario.
Dentro del plan se dispondrá de 20 contenedores en los sectores donde siempre los vecinos acumulan basura. Los depósitos rotarán de lugar y no se cobrará el servicio. Se sumará, además, otros 40 contenedores que el Ejecutivo comunal estableció en la extensión del contrato con la empresa Agrotécnica Fueguina, a cargo de la concesión del servicio de higiene urbana.
Casas dio a conocer que se establecerá también un número de teléfono gratuito para recibir denuncias en contra de quienes arrojan basura en lugares prohibidos.
Además se intensificará la tarea de control con el cuerpo de 40 inspectores de la Secretaría de Ambiente municipal.

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Sección Editorial

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El Führer
El Führer · Hace 1 mes

El único colapso es la ausencia de educación en las mentes RELIGIOSAS de la Green City Salteña, que hacen que la mugre levite en los lugares públicos y no tan publico también, y por supuesto a todos los que pasan, observan y no denuncian............


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