Casi 24 horas después de un crimen perpetrado en la terminal de ómnibus de Salvador Mazza, efectivos de la comisaría 40 junto con el personal de la subcomisaría de Aguaray detuvieron al segundo sospechoso. La detención se logró tras un operativo de vigilancia dispuesto por el fiscal penal a cargo de la causa, Armando Cazón. De esta forma los dos principales sospechosos del asesinato de un turista boliviano ya están en manos de la justicia.
El segundo detenido fue identificado por la fuerza policial como Herán T. Peralta, de 22 años. Junto a Félix Gareca, de 35 años, supuestos "changarines" en la terminal de Salvador Mazza, son conocidos en el ambiente delictivo y tienen un prontuario considerable. El más grande fue apresado el viernes al cabo de algunos minutos del feroz ataque, mientras que el segundo fue capturado cerca de las 17.50 de ayer en una casa de Aguaray. Los testigos entrevistados por los agentes policiales aportaron los datos necesarios para capturar rápidamente a los sospechosos.
Cerca de las 17 del viernes llegó un micro a la terminal de la localidad fronteriza. La víctima, Alexander Mamaní (20 años) y su hermano (en la edición del sábado se publicó erróneamente "hermana"), descendieron del ómnibus para trasladarse a Bolivia, su país de origen. En ese momento los changarines se ofrecieron a bajar el equipaje de los hermanos y, de manera parsimoniosa, los fueron llevando hacia un costado.
Uno de los supuestos criminales se puso atrás y el otro adelante de Mamaní. Le pidieron 50 pesos como forma de pago por el trabajo de bajar el equipaje mientras el joven les propuso pagarles 10 pesos. Fue en ese momento cuando el sujeto que estaba detrás le asestó un certero y fuerte golpe en la nuca. El boliviano cayó desvanecido y, tras ser trasladado al hospital local, falleció.
La autopsia
Los resultados de la autopsia ordenados por el fiscal Penal de la zona, Armando Cazón, se conocerán mañana. Mientras tanto, se supo que el golpe a traición que recibió Mamaní habría sido con el puño, certero y con mucha fuerza. Le produjo una fractura en la zona de la nuca que le generó una hemorragia interna. El sorpresivo accionar del sujeto no dio lugar a la reacción y esto, a su vez, perjudicó aún más a la víctima, que no tuvo ninguna chance de defenderse.

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