La calcita es uno de los minerales comunes del planeta y lo encontramos distribuido en todos los continentes y en todos los océanos.
Su composición química es carbonato de calcio y se precipita a partir de aguas marinas o continentales. La calcita es la unión de la molécula formada por el carbono y el oxígeno (anión carbonato) que se une a un metal alcalino térreo como es el calcio.
Existe otro mineral con idéntica composición química, pero distinta estructura cristalina, que es la aragonita.
La aragonita es uno de los minerales comunes que forman el ónix de la Puna. La calcita ocurre en innumerables formas y presentaciones. Entre estas se destacan hermosos romboedros, cristales escalenoédricos conocidos por los mineros con el nombre prosaico de "dientes de perro", maclas, cristales crecidos en geodas y drusas, estalactitas, etcétera. Los cristales de calcita son incoloros, blancos, amarillentos o con variadas y distintas tonalidades. Son transparentes y con un brillo vítreo.
A veces presentan fluorescencia cuando se iluminan con luz ultravioleta. Los sedimentos carbonáticos, compuestos de calcita, se transforman con el tiempo en rocas calizas y si éstas son sometidas a temperaturas altas, en el interior de la corteza terrestre o cerca de cuerpos magmáticos en enfriamiento, se convierten en mármoles.
El mármol que tanto uso tuvo y tiene, desde estatuas o lápidas, hasta pisos, mesadas y escaleras, no es otras cosa que una vieja caliza que ha sido metamorfoseada. Los griegos y romanos construyeron la mayoría de las ciudades antiguas con mármoles y los mármoles de Carrara alimentaron la pasión de los artistas del renacimiento que nos dejaron bellísimas esculturas patrimonio hoy de toda la humanidad. Los corales precipitan y construyen su esqueleto con carbonato de calcio.
Cuando estos corales se destruyen forman las hermosas arenas blancas que se encuentran en muchas playas tropicales del mundo y que dan, por la reflexión solar, un color turquesa a las aguas. También las conchas de muchos moluscos, las perlas, e incluso ciertos microorganismos marinos forman sus esqueletos con carbonato de calcio y así se construyen las acumulaciones de conchillas y los mantos blancos de creta, famosos en algunos acantilados de Europa, especialmente Inglaterra.
Precisamente el periodo Cretácico, el tiempo de extinción de los dinosaurios, toma su nombre de esas capas de creta. Incluso la humilde tosca de Buenos Aires es también carbonato de calcio. La calcita tiene una dureza de 3 en una escala de 10. Reacciona con fuerte efervescencia cuando se la ataca con ácido clorhídrico liberando gas carbónico lo cual constituye una característica diagnóstica.
Los cristales puros y transparentes, llamados "Espato de Islandia", tienen la propiedad de la refringencia doble o birrefringencia, esto significa que si los apoyamos sobre un escrito las palabras se desdoblan. Incluso si giramos el cristal una de las imágenes permanece fija mientras la otra rota. Las calizas se vienen formando en el planeta desde los primeros tiempos geológicos. Gracias a ellas se han conservado estructuras algales fósiles de estromatolitos que se remontan a más de 3000 millones de años atrás, en el periodo Arcaico.
Muchas cadenas montañosas del mundo tienen espectaculares formaciones de calizas y de un mineral afín, la dolomita, que es el carbonato doble de calcio y magnesio. Los montes dolomíticos en Italia son un buen ejemplo. Las calizas que rodean el Mediterráneo y otras en diferentes lugares del mundo, pueden sufrir procesos de disolución química generando cavernas en las cuales se precipita la calcita en forma de estalactitas y estalagmitas.
También las aguas termales carbonáticas precipitan carbonato de calcio en forma de calcita y aragonita. Mucho de lo que se comercializa como ónix en Argentina es precisamente el mineral aragonita que se diferencia de la calcita porque cristaliza en el sistema rómbico.
El mayor depósito de aragonita de Argentina se encuentra en la sierra de Puesto Viejo en Jujuy. Los depósitos de carbonato cálcico formados por manantiales termales se conocen como travertinos. Cuando una masa ígnea atraviesa la corteza y entra en contacto con una caliza se produce una alteración que se define como un "skarn".
Estos pueden ser portadores de una rica variedad de minerales con valor económico. El cerro Acay en Salta y el de Aguilar en Jujuy, tienen esos tipos de skarn mineralizados. En el norte argentino hay grandes depósitos de calizas especialmente en rocas de edad precámbrica como las que se encuentran en Las Tienditas, Sierra de Castillejo y La Troja en Salta o en la boca de la Quebrada de Humahuaca, en la localidad de Volcán (Jujuy). En esta última se explotan para cal. Otra importante roca calcárea es la Formación Yacoraite, una caliza amarilla de fines del periodo Cretácico y de amplia distribución en Salta y Jujuy. Se la explota para cal común en el Valle de Lerma, en los cerros de La Merced.
En los bordes de los salares de la Puna hay extensos mantos de travertinos que se formaron por las aguas termales o bien cuando esas cuencas se convirtieron en lagos en épocas pasadas con mayor humedad.
Las principales explotaciones de calizas de Argentina son las de San Juan, Buenos Aires y Córdoba. Los usos de la calcita en sus diferentes presentaciones de rocas son muy variados. Los travertinos y los mármoles se utilizan con fines ornamentales. Las calizas se usan en muchísimas aplicaciones. Se queman a 900§C para fabricar la cal viva u óxido de calcio de uso general en la construcción. Si a la cal viva se le agrega suficiente agua se convierte en cal hidratada. Asimismo las calizas, junto a las arcillas, yeso y mineral de hierro, se utilizan para la fabricación de cemento, conocido internacionalmente por una de sus marcas comerciales, el afamado cemento Portland. El carbonato de calcio es utilizado también para neutralizar las soluciones ácidas tales como las que se producen en el tratamiento de los minerales de sulfuros en las minas. Sirve también para revertir la acidificación de los suelos agrícolas mediante el proceso de encalado. El óxido de calcio, junto al sulfato de sodio y el carbonato de sodio, se usan todos en la precipitación de las salmueras de los salares para la obtención del carbonato de litio. Asimismo se utiliza el carbonato de calcio de máxima pureza en numerosas aplicaciones farmacéuticas, en pinturas, papel, plásticos, caucho, esmaltes, alimentos balanceados y una gran variedad de usos. Hay que destacar que el carbono, además de dar lugar a la formación del grupo de minerales de la clase carbonatos, juega un rol fundamental en la geoquímica planetaria. Los hidrocarburos, la fotosíntesis de las plantas, el carbón de piedra, la química de la atmósfera, tienen al carbono y su ciclo geoquímico en un lugar predominante.

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