Un día histórico en la vida del planeta: ayer, a menos de un año después haber sido adoptado en París, entró en vigor el primer acuerdo mundial para evitar la agravación del cambio climático. Significa el comienzo de un camino para su efectiva aplicación de forma paulatina, coincidiendo con la próxima cumbre climática, que se celebrará la semana que viene en Marrakech, donde se tratará su aplicación del protocolo. Será la 22ª reunión de la Conferencia de las Partes en la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (COP22), con un claro objetivo: empezar a convertir las palabras en hechos.
Haber llegado a un acuerdo el año pasado fue un tremendo avance. Gracias a este hito en la lucha contra el calentamiento global, la COP22 se iniciará en pocas horas más con la presencia de 94 países y más de 192 firmantes que ratificaron el conocido como Pacto de París.
No solo se logra un documento que sustituye al Protocolo de Kyoto, sino que se aspira a mucho más que aquel, y se consigue un apoyo casi global, que todavía necesita la ratificación de grandes emisores como Rusia, Australia y Japón.
Todo en apenas unos meses, superando por lejos las mejores expectativas. Más allá del acuerdo, quedó patente el deseo de actuar de forma urgente para limitar el calentamiento global, idealmente por debajo de los 2 grados centígrados por encima del nivel preindustrial. Ahora, por lo tanto, la COP22 debe avanzar al respecto.

Con los más vulnerables

La conferencia de Marrakech es "una oportunidad para poner las voces de los países más vulnerables frente a los cambios del clima, en particular los países africanos y estados insulares", dijo Salaheddine Mezouar, Presidente de la COP22.
Al tiempo que considera "urgente actuar ante estas cuestiones relacionadas con la estabilidad y la seguridad", afirma que la COP22 debe ser una "conferencia de la acción". Una acción que también pasa por animar a los países a caminar hacia la economía de bajo carbono mediante planes concretos. De hecho, según consta en el acuerdo de París, los países firmantes deben desarrollar programas nacionales de adaptación. Sin embargo, sigue siendo un deseo, por lo que hay que empujar a ello. "Tenemos que animar a nuestros países a participar de una manera fuerte en los sectores relacionados con la economía verde para así aprovechar las oportunidades de crecimiento relacionadas con ellas", señaló Nizar Baraka, presidente del comité científico de la COP22.
Los climatólogos recuerdan que la temperatura media del planeta ya ha subido cerca de 1§ -mucho más en zonas como el Ártico o el Mediterráneo- por lo que el tiempo apremia.
Para llegar a limitar el cambio climático por debajo de 2´C, las emisiones de gases de efecto invernadero tienen que dejar de aumentar y luego reducirse entre un 40 y 70% entre 2010 y 2050, según los expertos en asuntos climáticos.

Adhesión argentina

El ministro argentino de Ambiente, Sergio Bergman, valoró ayer la entrada en vigencia del Acuerdo de París contra el cambio climático. "Ya no es una aspiración; este pacto mundial va a obligar a todos los países que lo suscribimos a presentar en el 2020 nuevos índices de contribución para disminuir el calentamiento global", expresó a través de un comunicado el ministro, quien se encuentra en la ciudad marroquí de Fez para participar en un encuentro previo a la COP 22.

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Sección Editorial

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Álvaro Figueroa
Álvaro Figueroa · Hace 1 mes

"La Hora de Ir a los Hechos", en materia de cambio climático, está dramáticamente superada. Que ahora no se rasguen las vestiduras, los canallas que sistemáticamente pusieron sus intereses perversos, por sobre la supervivencia del pobre Planeta Tierra.


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