Todos los representantes de los países asistentes a la reunión convocada por la UN (195 países, entre los cuales el nuestro), denominada COP 21, demostraron su alegría por haber obtenido al concluir la misma un documento muy auspicioso, que significa el compromiso de que el aumento de las temperaturas se mantenga bastante por debajo de los dos grados centígrados y se comprometen los firmantes a realizar esfuerzos para limitar el aumento de las temperaturas a 1,5 grados en comparación con la era preindustrial.
Este acuerdo deberá ser ratificado por 55 países que representen al menos 55% de las emisiones globales de gases de efecto invernadero.
Es la primera vez que países desarrollados como aquellos en vías de desarrollo se comprometen a gestionar la transición hacia una economía baja en carbono.
Este compromiso que no es el óptimo, en primer lugar demuestra que todos los países, aún los grandes e industrializados, han comprendido que no se puede seguir afectando "la casa común".
Que esto es suicida, que afectó a todos, pero realmente a todos, aunque es bien sabido que los primeros y más afectados son los pobres, los vulnerables, los excluidos. Demostraron su alegría el presidente de la Nación Argentina, Mauricio Macri, el Santo Padre y el presidente de los Estados Unidos de Norte América. Este último país que se había negado sistemáticamente a asumir ningún compromiso de este tipo. Si bien no se analizó la situación en que se encuentran los más pobres, los excluidos y los vulnerables, es de esperar que en la próxima reunión este tema sea analizado a fondo, porque los emigrados por el cambio del clima son muchos y precisamente son los más pobres los que sufren estas consecuencias desastrosas.
Se ha estudiado que el uso de la tierra, la forma de hacerlo, es muy importante, para conservarla.
Sustentabilidad
La sustentabilidad tiene que ver con esto, con no destruir la tierra sino aprovechar sus potencialidades sin destruir, no ya para una generación muy lejana en la futuridad, sino muy cercana a nosotros. Como son nuestros hijos, los hijos de todos.
Es de resaltar que nuestra provincia está especialmente involucrada en esta situación, pues la condición de vulnerabilidad en que se encuentran sus bosques, y el uso de agrotóxicos, está alterando gravemente a la tierra y esto merece la atención de los productores, de quienes deben controlar tanto la provincia como la nación, y todos los ciudadanos a través de organizaciones civiles, o individualmente, porque el ambiente es de todos y de cada uno de los seres vivos.
Bien cabe un dicho de nuestras abuelas, esto es comida para hoy y hambre para mañana.
También se ha trabajado arduamente para señalar métodos alternativos de combatir las plagas sin necesidad de usar agrotóxicos.
Por ello aplaudo el compromiso que asume este gobierno de revisar las metas que se había fijado el gobierno anterior, y de seguir las pautas dadas, por todos los países, en esta conferencia, donde también estuvimos, para cuidar la tierra.
No olvidemos las palabras del papa Francisco "cuidemos la casa común", y que el afán de consumo no nos lleve al suicidio como raza humana.

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Sección Editorial

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Walter LUNA
Walter LUNA · Hace 11 meses

Excelente nota. Y más aún la determinación de los países asistentes al COP-21. Creo que quienes rigen la vida de "la casa común", han comenzado a comprender la situación en que podrán, o no, vivir la nuevas generaciones.


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