El gobernador Juan Manuel Urtubey recibió ayer al saliente ministro de Salud Pública, Oscar Villa Nougués, y a quien lo reemplazará a partir de las 10 de hoy. Según un genérico parte de prensa, Villa Nougués "detalló el trabajo en coordinación con distintas áreas, orientado a fortalecer la atención primaria y a reducir las desigualdades en salud, teniendo como referentes la equidad y la ética".
"También dialogaron -agrega el comunicado- sobre las políticas sociales que influyen en la salud pública, como la educativa, y las obras previstas en infraestructura integral para mejorar el hábitat y la calidad de vida de las comunidades".
La realidad deberá demostrar que Mascarello está en condiciones de poner en marcha una política proactiva, que permita superar casi tres años de inacción sanitaria, y que serán recordados por los fracasos notorios en la lucha contra la desnutrición y contra enfermedades endémicas como el dengue y la leishmaniasis.
Tal como ocurriera durante la gestión de Gabriel Chagra Dib, en 2010 y 2011, las crisis alimentarias en el norte provincial se convirtieron en callejones sin salida, en gran parte debido a que frente al impacto de niños fallecidos por desnutrición, los ministros apelaron al encubrimiento bajo el eufemismo de "deshidratación", y nunca pudieron desentrañar las causas reales del fenómeno.
En su última exposición pública, Villa Nougués había vuelto a insistir con la deshidratación y aseguraba que los últimos niños fallecidos estaban "bajo control". Ese día, en la Cámara de Diputados, en declaraciones que sonaban a despedida, el ahora exministro recalcó que había cuatro ministerios abocados a la desnutrición infantil.
Mascarello deberá demostrar que esa afectación de funcionarios y técnicos, puede, además, ser eficiente.
Ayer, el gobernador describió al nuevo ministro como "sanitarista", y explicó su decisión por tratarse de "una de las personas que más conoce la realidad sanitaria de Salta". Tanto Urtubey como Mascarello dedicaron palabras de cortesía a Villa Nougués. Pero el panorama es sombrío.
El saliente funcionario no solo trastabilló frente a la desnutrición, sino que, además, no se mostró en condiciones de conducir la estrategia de descacharrado para combatir al Aedes aegypti, vector del dengue y la fiebre amarilla. Tampoco logró coordinar las acciones de fumigación con las autoridades sanitarias nacionales. Incluso, en el norte, fue necesario que el intendente de Tartagal se hiciera cargo de los operativos casa por casa.
Mascarello deberá aplicar su experiencia y sus vínculos, luego de ser director en Aguas del Norte, para llevar adelante programas de saneamiento del agua, una demanda en toda la provincia. Como secretario de Salud asumirá el actual secretario de Defensa Civil, Francisco Marinaro Rodó.

¿Qué te pareció esta noticia?

Temas

Sección Editorial

Comentá esta noticia


Huracán del Norte
Huracán del Norte · Hace 2 meses

El problema son los salteños que soportan un gobierno que no tiene políticas para ninguna área.


Se está leyendo ahora