Hoy la Cámara de diputados podría definirse sobre un hecho histórico: buscará aprobar un dictamen impulsado por el oficialismo que permite el uso del aceite de cannabis para tratamientos médicos, según informa el diario La Nación .

Si el proyecto prospera, impulsado por el oficialismo, un sector del massismo y del bloque justicialista, se permitirá usar el aceite de cannabis para enfermedades como la epilepsia refractaria, dolores crónicos y fibromialgías.

También se establece un marco regulatorio para la investigación médica y científica del uso medicinal de la planta de cannabis y sus derivados.

Hoy varios pacientes fueron autorizados por ANMAT para importar aceite de cannabis de los EE.UU.. Foto: Archivo

Además determina que la Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (ANMAT) apruebe la importación de aceite de cannabis, "cuando sea requerida por pacientes que presenten las patologías contempladas en el programa y cuenten con la indicación médica pertinente y su provisión será gratuita".

Punto de polémica

El proyecto no permite el autocultivo. Ese dato no es menor. Un documento firmado por la ONG Mamá Cultiva y otras 21 organizaciones de madres y padres de niños con diversas patologías reclama el autocultivo y el cultivo cooperativo y solidario.

"Sólo el autocultivo y el cultivo solidario y cooperativo de cannabis con fines medicinales en manos de los usuarios garantizan la existencia de una red de salud pública que no depende de la industria farmacéutica y su concepción mercantilista de la medicina, apuntalando el derecho a la salud como bien social y humanitario", señalan las organizaciones.

Para estas personas, que vienen investigando y difundiendo información sobre los beneficios del cannabis para tratamientos médicos, "no es suficiente" con la promesa de la investigación de las propiedades. "Esto significa patear para adelante la respuesta a quienes no podemos prescindir de esta planta terapéutica hoy, y que hoy estamos en riesgo debido a una legislación que nos penaliza", sostienen.

"Estamos de acuerdo en que sea el Estado quien provea y regule el uso del cannabis medicinal. Para que un medicamento salga vía ensayos clínicos se tiene que comprobar la seguridad y eficacia, estamos hablando mínimo de 10 a 12 años, nuestros hijos y los pacientes en general no cuentan con esos tiempos", dice Soraya Chisu, mamá de una nena con epilepsia refractaria y miembro de Cannabis Medicinal Argentina (Cameda).

El conflicto está, señalan, en que el Estado, o los laboratorios, pueden demorar años en producir todos los tipos de aceites necesarios. En cambio, las familias ya elaboran con éxito los aceites que cada paciente necesita. En ese sentido, sostienen que "no es un fármaco, sino una fitoterapia, como se usan las hierbas de la herboristería".

Uso medicinal

Silvia Kochen, médica e investigadora del CONICET., explica que "alrededor de un 30 % de los pacientes con epilepsia no responden al tratamiento con fármacos y no son candidatos al tratamiento quirúrgico. Esta situación se asocia a severas consecuencias en la calidad de vida y a un aumento en la mortalidad".

"Para este grupo de pacientes, en los últimos años se ha demostrado que el tratamiento basado en la planta de cannabis, en especial el cannabidiol, uno de los componentes con mayor presencia en la planta, es efectivo, bien tolerado y seguro en chicos y adultos", detalla la especialista.

En ese sentido, Kochen resalta que "los hallazgos referidos en la literatura sugieren que el cannabidiol (CBD) puede reducir la frecuencia de las crisis, presenta una buena tolerancia y no se describen efectos adversos serios. Hasta la fecha los reportes existentes se limita al uso de CBD asociado a otras medicaciones para la epilepsia", aunque, aclara, "es necesario realizar ensayos controlados aleatorios para caracterizar el perfil de seguridad y eficacia real de este compuesto".

El tratamiento basado en la planta de cannabis, en especial el cannabidiol, uno de los componentes con mayor presencia en la planta, es considerado efectivo y seguro tanto en chicos como en adultos.

La Anmat ya autorizó casi cien tratamientos con aceite de cannabis importado de los EE.UU., en su mayoría para tratar casos de epilepsia refractaria, aunque en algunos casos para aliviar el dolor.

Entre los problemas de traerlo de afuera que señalan los pacientes y sus familiares, está el hecho de que una botellita de 100 ml de este aceite cuesta alrededor de 250 dólares y la duración es de aproximadamente tres meses, aunque varía dependiendo de la dosis que se suministre. Además de que la composición no tiene el mismo efecto en todos los pacientes, por lo que no a todos les sirve.

Por su parte, Marcelo Morante, doctor y profesor universitario que ha realizado investigaciones sobre el uso médico del cannabis explica que "se usa como fitoterapia complementaria a los tratamientos médicos convencionales, logrando efectos positivos en patologías donde los fármacos convencionales solos no lograron las mejorías buscadas".

Además, sostiene que "una de las grandes virtudes del cannabis en el ámbito medicinal es la nula o baja toxicidad".

Qué pasa en otros países

Canadá, EEUU y Holanda: no hay lista de patologías, se acepta el uso si el médico lo indica.

En 70% de los países europeos tienen despenalizado el uso medicinal, sin regulación concreta.

Israel: el ministerio de salud indica cannabis para: Cáncer, Estrés post traumático, Crohn, Enferdad inflamatoria intestinal, Tourette, Parkinson, Esclerosis Múltiple y HIV.

Para qué otras enfermedades se usa

Cáncer: alivia el dolor, mejora el estado del ánimo, el sueño y el apetito. Ayuda a disminuir los efectos adversos de la quimioterapia.

Dolor crónico no oncológico (fibromialgia, artritis rematoidea, migraña, neuralgia del trigemino, etc): Disminuye el dolor, mejora la calidad de vida.

VIH: alivia el dolor, disminuye la desnutrición que genera la enfermedad y los efectos adversos de los tratamientos.

Esclerosis Múltiple: mejora el estado del ánimo, alivia el dolor y la espasticidad.

Parkinson: disminuye dolor, alivia espasmos musculares, mejora el sueño, y el apetito.

Alzheimer y Demencia: mejora estados de excitación, el sueño y el apetito.

Lesión Medular: mejora el estado del ánimo, alivia dolor y los espasmos musculares.

Enfermedad inflamatoria intestinal: mejora los trastornos de la desnutrición y la depresión.

Glaucoma: mejora la presión ocular en el Glaucoma severo con riesgo de perdida visual.

Estrés Postraumatico: ayuda a las personas a restituir su funcionamiento social, cognitivo y laboral.

Fuentes: La Nación Mamá Cultiva y Revista THC

¿Qué te pareció esta noticia?

Sección Editorial

Comentá esta noticia



Se está leyendo ahora