El martes, pasadas las 21, un fuerte viento azotó la zona norte de la provincia causando la caída de árboles, postes de alumbrado y voladura de chapas, gracias a Dios sin provocar víctimas.
Según los Bomberos Voluntarios de Orán, las ráfagas alcanzaron los 80 kilómetros por hora y el temporal de viento duró aproximadamente una hora.
A raíz de los árboles caídos que cortaron cables y la caída de postes de luz, hay sectores en Orán, Hipólito Yrigoyen y otras localidades que no contaban con servicio eléctrico ayer por la mañana. Personal de Edesa trabajó toda la noche y continuaban laborando durante la mañana de ayer para restablecer el 100% del servicio en el departamento Orán.
Por su parte, casi 40 efectivos del cuerpo de bomberos voluntarios pasaron la noche asistiendo a los vecinos que resultaron perjudicados por las fuertes ráfagas y sufrieron voladura de techos de chapas de sus precarias viviendas.
Por la mañana, ayudaron en la limpieza de las calles de ramas y árboles caídos, retirando cables o postes que impedían el paso de vehículos y peatones.
Desde la esquina de Alvear y Segundo Sombra, Manuel Gutiérrez, jefe del cuerpo, explicó las tareas que realizaban para despejar calles y veredas en todos los sectores de la ciudad, remarcando la sobrecarga de cables de las empresas de servicios sobre los postes, ya sean éstos de madera o de cemento.
"Hay calles que tienen verdaderas telarañas sobre los postes, siendo necesario un control desde la comuna para evitar problemas, como ahora, con el peligro de que los cables cortados y colgando pongan en riesgo a las personas o vehículos que circulen por el lugar", dijo el servidor público.
Y advirtió que las tareas continuarían durante todo el día, porque minuto a minuto seguían recibiendo llamas de vecinos denunciando lugares a los que debían acudir.
David Ponce, secretario de Servicios Públicos de Yrigoyen, brindó ayer a la mañana un detallado informe sobre lo ocurrido durante el vendaval del martes a la noche, incluyendo la caída de numerosos postes de alumbrado y cables del tendido eléctrico, una cantidad innumerable de árboles caídos sobre las calles o las casas y "la voladura completa del techo de una vivienda en el sector de las 62 hectáreas y en la zona céntrica la caída de un árbol de gran porte sobre una casa y un automóvil, por suerte sin víctimas", señaló.
Ponce comentó que fue ardua la tarea cumplida durante lo que duró el temporal por parte de los bomberos, la Policía y personal de Edesa, "que trabajó junto a nosotros".
Personal de la Municipalidad de Pichanal informó por su parte que la peor consecuencia de los fuertes vientos registrados el martes a la noche fueron las cuatro horas que la ciudad estuvo sin energía eléctrica y la verificación posterior de la caída de unos 60 postes de alumbrado público en toda la localidad y parte de la zona rural circundante.

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Sección Editorial

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