"Junto a la reconstrucción del templo tiene que haber una reconstrucción espiritual, que nos encuentre unidos para sacar a este pueblo adelante", dijo el arzobispo de Salta, anoche, al celebrar la misa de Navidad en El Galpón.
La ceremonia se desarrolló frente a la parroquia San Francisco Solano, que se encuentra apuntalada debido a los daños que sufrió durante el temblor, de 5,9 grados en la escala de Richter del 17 de octubre.
"Creí conveniente y muy bueno venir a celebrar esta misa de Navidad en el querido pueblo de El Galpón. Luego del temblor del 17 de octubre, compartir el dolor es algo que nos une mucho", dijo Cargnello.
De los actos religiosos participaron el párroco Eduardo Pastrana y el intendente de la localidad, Federico Sacca, entre otras autoridades, y una importante cantidad de fieles que se congregaron frente a la parroquia. La imagen del patrono del pueblo, San Francisco Solano, fue sacada a la calle para compartir la celebración.
En la oportunidad Cargnello informó que los trabajos de demolición, sin la utilización de máquinas, se van a iniciar a fines de enero.
"La Navidad es una festividad que habla de volver a empezar y esto es para que El Galpón reaccione como comunidad y volvamos a comenzar juntos, como el pueblo chileno que sufrió las consecuencias de estos fenómenos naturales y siempre salió adelante", señaló el arzobispo.
Cargnello dijo que va a pedir ayuda para conseguir los fondos necesarios para poder llevar adelante la reconstrucción del templo y señaló que va a dirigir la obra personalmente, junto a un equipo de profesionales. El arzobispo informó que se va a consensuar el proyecto y luego se lo va a presentar con una maqueta.
Durante la celebración también fue recordada la docente jubilada Alberta Flores, de 94 años, quien murió durante el temblor y era una gran colaboradora de la parroquia San Francisco Solano.
"Para nosotros es muy importante el apoyo espiritual", dijo el intendente Sacca.
El templo
La fachada de la parroquia está apuntalada. Allí se realizó un cercado perimetral por prevención. También sacaron las campanas. Ante peligro de derrumbe, todos los muebles y las imágenes fueron retiradas para preservarlas, entre ellas la del patrono de la localidad, San Francisco Solano. El sector de la fachada data de 1864. Hubo ampliaciones y mejoras en 1925 y 1952. “Esta iglesia es parte viva de la historia de los galponenses”, remarcó el padre Pastrana.


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