De frente a una muchedumbre ubicada a lo largo de la avenida Sarmiento, el arzobispo de Salta, monseñor Mario Antonio Cargnello, dio su mensaje ayer a la tarde antes de convocar a la renovación del pacto de fidelidad. En uno de los fragmentos más fuertes, dijo que la especulación financiera "mata a los pobres".
Entre varios de los pasajes, a los que la multitud respondió con aplausos para adherir a sus pedidos, el arzobispo habló de temas transversales a la actuación de ciudadanos y políticos. Les propuso a los fieles tres interrogantes para reflexionar: ¿Cómo vivir el regalo divino de la misericordia?, ¿cómo traducirla en la vida de nuestra patria? y ¿cómo hacerlo en un estilo eucarístico que nos conduzca por los senderos de al santidad?
Luego, Cargnello procedió a renovar el pacto de fidelidad con los salteños y visitantes ubicados en los cuatro puntos cardinales del monumento 20 de Febrero. Ante de las 19, la multitud reafirmó su promesa diciendo: "Que vos, dulce Jesús serás siempre nuestro y que nosotros seremos siempre tuyos".

Comprometerse como ciudadano

El arzobispo de Salta habló de que en el año del Bicentenario de la Independencia de la patria hay un llamado a que cada persona se comprometa como tal, en su día a día, para construir la casa común.
Cargnello mencionó que para ello es necesario hacer transformaciones en lo personal y en el trato cotidiano con los demás hasta llegar a aquellas esferas que incumben a los empresarios, jóvenes profesionales, docentes y funcionarios.
"Convertirnos en pueblo es compartir calores, proyectos que conforman un ideal de vida y convivencia. Es exponerse, descubrirse, comunicarse y encontrarse, dejando circular la vida, la simpatía, la ternura y el calor humano", dijo.
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Frente a miles de fieles, Cargnello llamó a la reflexión. Foto: Pablo Yapura
Frente a miles de fieles, Cargnello llamó a la reflexión. Foto: Pablo Yapura
Agregó que urge que los empresarios piensen en "su vocación de administración de talentos recibidos por Dios para favorecer el desarrollo de todos con el compromiso por una economía al servicio del hombre y no de la especulación financiera que mata a los pobres".
También mencionó que la transformación obliga a los funcionarios públicos y a los políticos "a sacrificar sus vidas al servicio del bien común" para una nación que debe crecer en justicia, transparencia y equidad.
Este desafío que propone la misericordia incumbe, además, a los que integran el ámbito de la educación, según dijo Cargnello. "A directivos, docentes, al personal que trabaja en diferentes áreas para hacernos cargo de los niños y los jóvenes que muchas veces yacen postrados por la falta de perspectiva en el futuro", mencionó. También pidió a los jóvenes profesionales que "no hagan del lucro personal un ídolo" y que "no se dejen convencer por el exitismo sin consistencia ni proyecto".
"La riqueza más segura de la Argentina son los argentinos, cada uno de los habitantes de nuestra patria, siempre abierta a toda la humanidad", afirmó.

No, a la corrupción

Los hechos y acciones vinculados a la corrupción merecieron un apartado especial. Mario Antonio Cargnello citó lo que el papa Francisco expresó sobre el tema, diciendo que "la corrupción impide mirar el futuro con esperanza porque con su prepotencia y avidez destruye los proyectos de los débiles y oprime a los más pobres. Es un mal que anida en gestos cotidianos para expandirse luego en escándalos públicos".
Además enumeró otros problemas que van de la mano de la corrupción como el narcotráfico, el trafico de armas, la trata de personas, la violencia contra las mujeres o la explotación laboral y sexual. Dijo que son "tan dañinos como el que acumula dinero y alimenta la avaricia".

Los aplausos

Durante el mensaje que ofreció monseñor Mario Antonio Cargnello, algunos de los pasajes que pronunció encontraron como devolución los aplausos de los fieles. Es lo que ocurrió cuando habló del desafío que obliga a que los funcionarios públicos y los políticos sacrifiquen sus vidas al servicio del bien común.
También hubo adhesión de los presentes cuando detalló el rol protagónico de los educadores para contener a jóvenes y niños y cuando habló de la corrupción, a la que denominó como la "llaga putrefacta", y el "ácido que corroe y destruye los fundamentos de la vida personal y social".

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Sección Editorial

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herman  lopoz
herman lopoz · Hace 10 días

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herman  lopoz
herman lopoz · Hace 10 días

pide a los empresarios no hacer especulacion con la economia, y sin embargo suben la cuota de su universidad religiosa pensando en los aumentos hubo en los ultimos meses y tambien especulando por las futuras subas de los costos de su empresa.. que contradictorio no? decir que los otros hagan lo que uno no hace...

Luis Ricardo Díaz
Luis Ricardo Díaz · Hace 14 días

Hace dos años eran 500.000. El año pasado eran 600.000. ahora... ¡¡¡800.000!!! ¿El año que viene serán 900.000? ¡Epa che! ¿Porqué esa necesidad de mentirle a la gente? ¿Por cuestiones turísticas? ¿Por cuestiones religiosas? ¿Para quedar bien con la Iglesia? Hagamos un poco de números... Salta tiene 600.000 habitantes, ¿no es cierto? A la procesión puede ir como máximo uno cada tres habitantes, ¿no es cierto? (y estoy siendo exagerado), o sea, 200.000 personas. Si a eso se le suma la gente que viene del interior (¿10.000?, ¿20.000?... y estoy siendo exagerado), estamos, con suerte, en 220.000 fieles. Si se lo ve por la cantidad de cuadras ocupadas (10 cuadras, exagerando) con 6 personas por metro (súper exagerando), la cantidad de fieles es... ¡¡¡la mitad!!! Entonces, dejen de mentir, por favor. ¡Dejen de mentirle a la gente! No se es más o menos creyente porque se le mienta un número. Sean objetivos de una vez por todas. Un evento como la procesión, y como cualquier otro evento, jamás puede tener mas concurrentes que la suma de todos los habitantes de la ciudad. ORGANIZADORES MENTIROSOS - GOBIERNO MENTIROSO - TRIBUNO SÚPER MENTIROSO.

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