Nació con la independencia de la Patria. De padres y tíos guerreros. Se cumplen 200 años del nacimiento de la gran escritora salteña Juana Manuela Gorriti (1816-1896). Su vida y obra encarnan el propio guión de una apasionante novela con ribetes de la vieja Salta y del alma de Hispanoamérica.
El miércoles 10 de agosto de 2016, hubo una conferencia sobre el rol de escritora y de mujer comprometida con su tiempo por parte de la profesora Raquel Espinosa y de la licenciada Zulma Sacca, estudiosas ambas de la biografía de esa salteña esencial. Dicha conferencia fue organizada por las autoridades de la biblioteca "Atilio Cornejo" en los salones de la Casa de la Cultura. Si bien la conferencia versaba especialmente sobre la novela "El Pozo de Yocsi", una obra que linda entre lo histórico y lo fantástico, las citadas profesionales abundaron sobre otras facetas de Juana Manuela.
Recordaron su infancia en Horcones (Rosario de la Frontera), su encuentro con el General Martín Miguel de Gemes (quien la bautizó como la "flor de la maleza"); su exilio en Bolivia y Perú; su casamiento con quien luego sería el décimo presidente de Bolivia, Manuel Isidoro Belzú, el que la dejó viuda cuando cayó muerto de un pistoletazo en la cabeza por su contrincante Melgarejo; sus veladas y tertulias literarias en Lima; el rol de las "mujeres tapadas"; entre otros múltiples aspectos que sería largo enumerar.
Una vida apasionante
Los Gorriti eran unitarios y, en tiempos de los federales, se vieron en la tremenda situación de tener que abandonar todas sus pertenencias y marchar al exilio en resguardo de sus vidas. El primer destino fue Tarija, donde fueron acogidos en la casa de Fernando María Campero, el hijo del último Marqués de Yavi, ubicada en frente de la plaza principal. Se trata de una curiosa mansión con un patio interno circular, actualmente ocupada por un restaurante gourmet. Fue allí donde Juana Manuela conoció a Belzú, con quien se casó a los 15 años de edad. Se cuenta que Juana Manuela, de niña, vendía las empanadas que preparaba su madre y que los bolivianos comenzaron a llamar "salteñas", en razón de que eran vendidas por la salteña Juanamanuela. No sabemos cuánto habrá de apócrifo en esta historia, pero lo cierto es que así se les llama hoy a las empanadas en Bolivia y basta ir a Tarija para descubrir que el vermut de la media mañana es precisamente un par de "salteñas" con alguna bebida, especialmente cerveza.
En el mismo tono, probablemente apócrifo, se comenta que Belzú la hostigaba por no ser buena cocinera lo que finalmente la incentivó a escribir una de las obras emblemáticas de la literatura decimonónica: La Cocina Ecléctica. Recuperó allí recetas de las viejas comprovincianas y de otros espacios andinos, que de no haber sido por ese libro se hubiesen perdido irremediablemente. Tales como mojarras de Salta, dorado de Metán, chicha de La Paz, estofado de Arequipa, pachamanca de Lima, sopa de Cuzco, alcachofas de Limache, borrachitos de Montevideo, etcétera. Y entre ellas el afamado "Huevo Colosal", que se preparaba con docenas de huevos que se hacían hervir en vejigas y, por separado, las claras y las yemas para lograr finalmente un plato con una rodaja de huevo gigante. El periodista Francisco Zamora, de El Tribuno, que aparte de buen chef era un reconocido escritor (El Llamaviento, Bisiesto viene de golpe, etc.), se había especializado en ese plato sibarítico, siguiendo la receta original del libro. Entre paréntesis fue una de las primeras obras sobre el tema gastronómico que luego llegaría al apogeo con la santiagueña Petrona C. de Gandulfo, quién convirtió sus recetas en uno de los mayores "best sellers" argentinos de todos los tiempos.
Mucho podría hablarse de la obra escrita de Juana Manuela que fuera recopilada por Alicia Martorell, en seis tomos que publicó la Fundación del Banco del Noroeste. En igual sentido vienen trabajando Leonor Fleming, Sara Mata, Beatriz Ferrús Alba del Pozo y Camila Cattarulla, que han publicado algunas de las obras esenciales de Juana Manuela bajo el sello de la editorial Crujía (Buenos Aires). Y lo mismo cabe para las ediciones facsimilares de libros raros, antiguos y curiosos, que lleva adelante Jorge Sarmiento, de la editorial Universitas (Córdoba, Argentina).
Dos intelectuales salteños
El motivo de este artículo, en el bicentenario del nacimiento de Juana Manuela, es dar a conocer una carta inédita que ella le escribió a nuestro comprovinciano Juan Martín Leguizamón. Recordemos que Leguizamón es una figura clave de la ciencia y la política vernácula de la segunda mitad del siglo XIX. Fue corresponsal de Florentino Ameghino, miembro de la naciente Sociedad Científica Argentina, impulsor de la arqueología y la antropología (el Museo Antropológico de Salta lleva su nombre), intelectual, estadista, político y militar. Mantuvo correspondencia con sabios europeos de su tiempo e incluso se atrevió a cuestionar las teorías de Darwin. Escribió numerosos ensayos defendiendo los límites provinciales e internacionales de la provincia de Salta. Entre sus documentos, que en parte logré rescatar de un librero anticuario de Buenos Aires, encontré traspapelada una carta de puño y letra de Juana Manuela Gorriti, fechada en Lima el 28 de septiembre de 1874. A la sazón Juana Manuela tenía 58 años y era ya una figura consagrada de las letras. Al final de su vida sería reconocida como la primera novelista

¿Qué te pareció esta noticia?

Temas

Sección Editorial

Comentá esta noticia



Se está leyendo ahora