Aunque el proyecto volvió a la cámara de origen -Diputados- con modificaciones, el Senado dio vía libre al núcleo del proyecto que impone la "paridad de género en los cargos electivos de la provincia". Es decir, en adelante, las listas de candidatos salteños deberán intercalar un varón y una mujer.
El texto utiliza la palabra "género" y no "sexo", con lo cual introduce la posibilidad de que quienes cambiaron de sexo aparezcan con la identidad que han elegido y que figura en el DNI. De este modo, a pesar de ser la provincia con mayores índices de violencia de género en el país, Salta es la segunda que establece la teórica paridad de oportunidades para las carreras políticas de hombres y mujeres. El avance es enunciativo porque, para las mujeres políticas, el camino que queda por delante es largo y tortuoso.
La ley de cupos de 1991, a 25 años de su sanción, solo logró una presencia femenina del 20,5%. De un total de 23 bancas solo hay tres senadoras, y de un total de 60 diputados, apenas 14 son mujeres. Claro que sin aquella ley sería peor: la Corte Suprema está compuesta por seis hombres y una mujer, y el gabinete solo cuenta con dos ministras.
En el proyecto, las diputadas habían incluido la alternancia para los cargos de senadores, que son unipersonales, o de diputados en los departamentos que solo eligen una banca. Cuatro años para los varones y cuatro para las mujeres. El entusiasmo por la ideología de género naufragó en comisiones, donde prevalecen los componentes masculinos.
Las correcciones introducidas en el Senado son formales y es probable que el proyecto se convierta en ley sin mayores dilaciones.
En la sesión matinal de ayer, la legisladora Gabriela Cerrano (PO) se retiró del recinto, ya que no se le autorizó la abstención. Sus objeciones al sistema de cupos se refieren a que los cargos "se deben ganar por el trabajo" y consideró que esta ley pone techo a las militantes de su partido porque, dijo, "en la izquierda hay más mujeres que hombres".
Más allá de lo coyuntural, la norma trata de limitar el perfil machista de la sociedad moderna, más allá de que el liderazgo masculino registra pocas excepciones en la historia.
Los esfuerzos y los enunciados de buena voluntad se estrellan con la crónica diaria, que muestra una violencia de género cada vez más intensa y frecuente. En ese contexto, al propósito de sumar más mujeres en la vida política se agrega, a través del lenguaje jurídico, un tema más conflictivo. Al reemplazar el concepto de "sexo" como condición biológica, por el de "género" como sexualidad elegida, se incorpora una visión cultural que es profundamente cuestionada por las autoridades religiosas de la mayoría de los credos, que no aceptan la idea de que el género sea una opción socialmente condicionada y desligada de la reproducción.
La norma sancionada introduce un interrogante acerca de la naturaleza de la "representación republicana". Con la paridad de género se pone límite a los liderazgos masculinos, que tienden a eternizarse; pero, si bien obligan a los partidos a dejar la mitad de los cargos a las mujeres, restan a esa elección la legitimidad que otorga una competencia basada en el mérito. Claro que, en la realidad parlamentaria argentina, la conciencia de la representación y el mérito para lograrla quedaron fuera de carrera hace tiempo.

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Sección Editorial

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RICO TIPO
RICO TIPO · Hace 1 mes

Tanto tiran de la cuerda que al final los discriminados serán los hombres, y se votará por cupo no por capacidad. Esto es una mierda mas de los politicos calzonudos y pollerudos que tenemos.

daniel briscioli
daniel briscioli · Hace 1 mes

No estoy de acuerdo con estos cupos por género. Lo admitía solo con un pequeño cupo, como para incentivar el inicio de la mujer en este campo, pero después debe ser solo por mérito y capacidad, del género que sea. Con el tiempo este decreto será para proteger a los hombres, porque hoy los profesionales que se reciben son un 60% mujeres.

omar  romano
omar romano · Hace 1 mes

y porque no decretan que los politicos tengan un titulo universitario para estar en el gobierno aver aver

RICO TIPO
RICO TIPO · Hace 1 mes

Porque simplemente un título universitario no te da ni cultura ni te hace una persona honrada y honesta, ya que la universidad lo único que hace es transmitir conocimientos para ejercer una determinada profesión. O sea un Ingeniero Agrónomo no tiene nada que ver con un Doctor en Ciencias Políticas por ejemplo llegado el caso. Yo se de varios profesionales que son mas bruto que un burro.

Luciano Luciano
Luciano Luciano · Hace 1 mes

tiene cara de empleada domestica la cumpita del po po

Walter LUNA
Walter LUNA · Hace 1 mes

La pretendida ley si que es, absolutamente, discriminatoria. Si un departamento de la Provincia, tiene seis diputados, cuál es la razón para que, forzosamente, me obliguen a votar por tres hombres y tres mujeres, si mis preferencias son de elegir a las seis mujeres para que me representen, por trayectorias, méritos y honestidad. La Señora Clinton, que ganará la elección en los EE.UU.,. . . ¿habrá llegado a esta instancia por alguna Ley de Género?


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