La segunda jornada en el juicio por el crimen de Gabriel Mura Ortiz, el 16 de noviembre de 2013 en el barrio Sarmiento de esta ciudad, se extendió desde las primeras horas del día hasta casi las 20. Jornadas largas como la de ayer se esperan en un causa que se estima durará un mes y medio con cerca de 300 testigos.
Por la mañana, ayer se realizó una inspección ocular con todas las partes presentes, mientras que por la tarde, desde las 15.20, siguieron desfilando los testimonios bajo juramento de las personas. Uno de los relatos clave que se esperaba en el Salón de Grandes Juicios fue el del hijo de la víctima, Wilfredo Hernán Mura, quien incurrió en demasiadas contradicciones respecto a las declaraciones realizadas en 2013.
La muerte de Mura Ortiz ocurrió la noche del 16 de noviembre hace tres años, cuando personal del Grupo Especial de Apoyo Motorizado (GEAM) se hizo presente en el barrio Sarmiento. Según lo expuesto por el hijo de Mura Ortiz: "(En el momento que su padre recibió el mortal disparo) "había cuatro policías de la motorizada, uno peleaba con mi papá y los otros tres estaban atrás. Cuando mi papá lo tira (al policía), en ese momento le disparan". Según su relato, en el momento que ambos caen, su padre y el efectivo, fue cuando se escuchó el disparo.
El testigo no logró distinguir quién efectuó el disparo pero sí observó el fuego que salió producto de la detonación. Según Wilfredo, el que disparó fue uno de los tres policías que estaban atrás de Gabriel Mura Ortiz. "Era más alto que mi papá, pero no me acuerdo de la cara", apuntó el joven. Notablemente nervioso, Wilfredo tuvo que aguantar una contienda judicial en la que los experimentados Pedro García Castiella y Marcelo Arancibia, abogados defensores de dos de los imputados, lanzaban preguntas que, en varias ocasiones, el testigo no supo responder sino que también incurrió en varias contradicciones.
"Voy a pedir por favor señora jueza que el testigo reconozca su firma porque así no se puede seguir", indicó Castiella frente a la incertidumbre del joven Wilfredo en sus declaraciones. Tres, cuatro y hasta cinco veces se le mostró una de las fojas del expediente donde Wilfredo declaró en 2013 y no pudo reconocer su firma. "No sé... no la reconozco", dijo en un primer momento el joven de profesión albañil. Luego agregó: "Es que tengo dos firmas". El juez Marcelo Rubio (vocal) preguntó: ¿"Y cuál de esas firmas de usted reconoce ahí?". Desorientado, Wilfredo señaló la firma de la doctora Gabriela Martínez. "Que conste en acta", se le escuchó decir al doctor García Castiella.

La esposa

Previo a las declaraciones de Wilfredo Mura, se escuchó a la esposa de Gabriel Mura Ortiz, Milagro Cardozo, y su hija, Gabriela. "Cuando llegue al lugar los de la motorizada se estaban yendo, lo dejaron tirado como su fuera un perro", expresó la mujer en alusión a su marido. "Sí, estaban tirando piedras. Sí, disparos se escucharon un montón", fueron dos de las declaraciones de la mujer ante preguntas de Arancibia, uno de los defensores junto a Castiella de Claudio Burgos, el subcomisario imputado de haber matado a Mura Ortiz.

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