Los familiares de Paola Ramírez anhelaban presenciar el juicio por su crimen. Entraron al recinto de la Sala I alrededor de las 9.35 pero a los pocos minutos policías les pidieron que se retiraran. "No pueden estar durante la audiencia porque ustedes son testigos que deben declarar", les explicaron.
Enojados y con gran desazón, las tías y tíos de Paola se retiraron de la sala.
Ellos deberán declarar de forma testimonial el próximo viernes ante el tribunal integrado por los jueces Federico Armiñana Dohorman, Martín Pérez e Ignacio Colombo.
La audiencia arrancó con la lectura del requerimiento fiscal. Actúan los fiscales Pablo Rivero y Rodrigo González Miralpeix. Según el mismo, el 11 de mayo de 2014, Paola estaba reunida con su familia en su vivienda, sobre la calle Ituzaingó ya que era el cumpleaños de su tía Teresa. Por tal motivo acordaron ir a bailar al boliche Pecas. Alrededor de la 0.40, Paola decide irse sola. A la 1.06 le envió un mensaje de texto a Teresa avisandole que solo la cumpleañera entraba gratis. Teresa y otros familiares llegaron al boliche a la 1.45. Paola se ubicó en la barra. A las 4 los familiares se retiraron pero Paola se quedó. Se supo que se había acercado a un grupo de chicas a quienes les contó que "un viejo me quiere sacar a bailar, pero no quiero", que tenía una bebé de seis meses y que se estaba mensajeando por celular con un chico que la iba a pasar a buscar.
A las 5.18 Paola se retiró, afuera charló con otras chicas y tres minutos después se fue a Salón VIP y luego su imagen fue captada por un domo a las 5.52 en la esquina de Richieri y Talavera. Fue la última vez que se la vio con vida.
Luego de tres horas, aproximadamente, el cuerpo de Paola fue hallado por peones en la finca Las Higuerillas, entre malezas, en una especie de alcantarilla, con la ropa interior abajo, una calza negra y una cinta roja alrededor del cuello. Fue hallada en posición decúbito ventral con las piernas flexionadas. Sobre un alambrado fue hallado un corpiño de la chica.
Según la autopsia, tenía en el cuello un surco de ahorcadura, además de hematomas en la región frontal de la cabeza. No presentaba signos de defensa. La causa del deceso fue asfixia por estrangulamiento.
El lugar del hallazgo del cuerpo habría sido el escenario del ataque sexual y de muerte.
La principal prueba contra el imputado, Juan Ramón Díaz, es que en su casa se halló el celular Nokia C3 rosa de Paola, el chip y la memoria.
Tres meses después del asesinato de la chica, su chip se activó y el titular era Díaz. En su vivienda se secuestraron varios celulares, entre ellos el de Paola, que estaba en una caja dentro de una cocina en desuso en un habitáculo usado como gallinero, en el fondo de la casa. El chip estaba en la billetera de Díaz y la tarjeta de memoria en su celular. Además se incautaron bombachas, 17 pedazos esféricos de cabello humano, material audiovisual de contenido pornográfico, chips y medicamentos. El SIM de Paola estaba inserto en otro aparato. En ese momento Díaz dijo que al celular se lo había encontrado su amigo "Cachilo", también dijo que había perdido el chip en la casa de otro amigo, Atilio, pero en realidad lo tenía en su billetera. La coartada, según los fiscales, se cae ya que Cachilo declaró que él encontró otro celular, no ese.
El ADN no es de él
Los análisis de muestras de hisopeados al cuerpo de la víctima dieron como resultado que existen dos o más perfiles genéticos, pero ninguno corresponde a Díaz.
Las pericias psicológicas efectuadas a Díaz revelaron que sufre un desajuste emocional. Lo que más llamó la atención de los objetos secuestrados en su casa es un DVD pornográfico. En las imágenes se observa que un sujeto persigue mujeres, las somete y las mata. En una de las escenas un abusador estrangula a una víctima.
Ayer, Juan Díaz se negó a prestar declaración indagatoria. Seguidamente declararon cuatro policías del 911 y de la subcomisaría Autódromo: Ariel Pintos, Jimena Nieva, Rodrigo Villagra y Néstor Tolaba, quienes fueron los primeros en llegar al lugar donde fue hallado el cadáver.
El hallazgo se produjo entre las 8 y las 9 de la mañana y el cuerpo estaba a unos 15 metros de la ruta nacional 9, en una especie de alcantarilla.

"Nos tienen bronca porque reclamamos"

"Creemos que hay un ensañamiento que contra nosotros. Desde el primer momento nos pusieron trabas. Un fiscal nos dijo que no necesitábamos abogado, que no era necesario andar gastando dinero, que ellos nos representaban. Nos dijeron que si necesitábamos abogado para el juicio ellos nos iban a avisar con la anticipación debida.
Cuando el fiscal nos avisa a nosotros que el caso de Paola iba a juicio, nosotros íbamos a presentar un abogado, pero nos respondieron que se nos vencieron los plazos. Presentamos un abogado que iba a impugnar, le pagamos, pero después, extrañamente, no hizo nada y no quiso seguir el caso", afirmó Ángela Ramírez (35), tía de Paola Ramírez, la víctima.
La mujer aseguró que "nos tienen bronca porque vamos a marchar pidiendo justicia, pero hacemos eso porque nos unimos a otras familias por el dolor y desesperación de haber perdido a un familiar. Siempre nos pusieron trabas", sostuvo.

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Sección Editorial

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