Otro viernes largo y cargado de incertidumbre se vivió en el Salón de Grandes Juicios "Miguel Ragone" del Poder Judicial. Desde las 9 y hasta las 19.30 se desarrolló ayer la penúltima audiencia en la causa por la muerte de Javier Trogliero, en junio de 2013, en el barrio El Huaico. Cada una de las partes formuló sus alegatos. La querella, representada por Darío Palmier, y el Ministerio Público Fiscal, a cargo de Rodrigo Miralpeix, solicitaron al tribunal de la Sala II penas con prisión efectiva para los tres imputados. Las defensas de Mario Del Barco y Sebastián Guitián, absolución lisa y llana, y la defensa de Juan Carlos Gómez Paz, que consideren la figura de la "legítima defensa".
Miradas cómplices, risas sembrando algún misterio y expresando importantes nervios por otro, gente que entraba y salía del salón hasta el hartazgo de los guardias, cuartos intermedios donde los presentes que colmaron la sala salieron veloces en la búsqueda de algún cigarrillo o buscando señal para el celular, retrataron un día tenso en materia judicial. "Le pido por favor que no se ría señor fiscal", apuntó enojado el defensor técnico de Mario Del Barco, el doctor Francisco Latorre, tras hacer mención a la "amistad íntima" existente entre los imputados.
Durante más de 10 horas, las emociones en los familiares de los imputados fue transitando diversos estadíos. En las mujeres más cercanas predominó la mirada triste y hasta casi lagrimeante. Los hombres, por su parte, fueron desafiantes e intercambiaron miradas como "fuegos cruzados". El temperamento y la figura del hermano de Javier Trogliero, Matías, fue mutando con el correr de las horas. Cerca de las 16.30, cuando uno de los defensores hizo uso de la palabra, saltó de la silla y se fue para la fila de adelante. El guardia, encargado de la sala, siguió sus pasos de cerca.
En medio de los detalles que rodearon la penúltima audiencia, se volvió a escuchar lo relatado por los más de 90 testigos que pasaron durante las más de tres semanas de juicio. Términos y frases como "mala macha", "¿lo conoces a Marcelo?... agachate y conocelo", una navaja que terminó hiriendo de manera fatal a una persona, el supuesto encubrimiento de esa arma blanca, una fiesta que hasta cerca de las 4 nada tenía de violencia, un excesivo consumo de alcohol y hasta droga fueron algunos de los términos vertidos durante la jornada de ayer por las partes en pos de limpiar o embarrar el honor de quienes el lunes escucharán el fallo a cargo de los jueces María Victoria Montoya Quiroga (presidenta), Bernardo Antonio Ruiz (vocal) y Pablo Fernando Farah (vocal ad hoc).

Querella y Ministerio Fiscal

En primera instancia, alegó el querellante Darío Palmier, quien solicitó que Juan Carlos Gómez Paz sea condenado a la pena de 15 años de prisión efectiva con accesorias y costas por resultar responsable del delito de homicidio doloso. Y que permanezca en la cárcel local. Para Mario Del Barco la pena de 7 años y 6 meses de prisión por ser copartícipe secundario y penalmente responsable del delito de homicidio simple. En tanto, para Sebastián Guitián pidió una condena de cinco años de prisión por el mismo delito.
"Habiendo llegado en libertad a la audiencia de debate y en atención de la gravedad y peligro de fuga solicito las inmediatas detenciones", sostuvo Palmier.

Las defensas

Desde las 14, el turno fue para el doctor Pedro García Castiella, defensor de Juan Carlos Gómez Paz, acusado del matar a Trogliero. El defensor solicitó que se considere la figura de la "legítima defensa" y en consecuencia que su defendido quede excento de culpa. De manera subsidiaria formuló un exceso en la misma, sin pedir alguna pena que dejó a consideración del tribunal.
Por su parte, Latorre calificó la causa como una "tragedia". El letrado arremetió contra el Ministerio Público Fiscal, "entiendo la postura de la querella porque hace su trabajo y muy bien, lo que no puedo entender es que el Ministerio Fiscal adopte esa misma postura". Exigió que a su defendido no se lo juzgue como un "superhéroe" sino como un ciudadano común. "Al señor Del Barco le exigimos más que al personal médico, al Samec y la misma policía. Estamos confundiendo los roles, lo único que pido al momento de juzgar piensen que es un ciudadano común". Solicitó la "absolución lisa y llana de Mario Del Barco por no cometer delito alguno".
En tanto, el último en alegar fue Héctor Solaligue, defensor de Sebastián Guitián. El profesional del Derecho se extendió más de la cuenta con un repertorio denso donde solo reflejó los hechos ya expresados en su momento por su asistido. En medio de su retórica el doctor exigió que prime la "justicia y no la venganza", y dejó bien en claro que su ahora defendido es su amigo desde los 11 años y también que conoció a la víctima sin llegar a ser amigos. También pidió la "absolución lisa y llana" de Guitián.

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