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Central Norte: caravana, viaje y toda la ilusión en Mendoza
El pueblo azabache se hizo sentir, una vez más, su pasión, su fuerza, su ilusión. Era imposible quedar afuera de un momento tan especial y emotivo. Más de 500 hinchas se aglomeraron ayer en la sede de Central Norte para brindarle su poyo a los jugadores y despedir a la delegación que se instaló en Mendoza un par de horas después, para enfrentar mañana a Huracán Las Heras en la final del ida del Federal B.
Los hinchas le declararon su amor incondicional al grupo que comanda Pedro Rioja, ese afecto que tanto regocija al jugador, que lo carga de energía y duplica la ilusión.
Los fanáticos comenzaron a poblar la esquina de la Avenida Entre Ríos y Martín Cornejo. Al compás de cánticos, bombos y banderas que flameaban, fueron recibiendo a los jugadores. Cada uno pagó con una enorme sonrisa de agradecimiento el gesto y fervor de los hinchas.
Una palmada en el hombro, el beso de algunas fans y la petición de sacarse fotos con sus ídolos no podrían faltar en la despedida.
Con el correr de los minutos el entusiasmo se fue magnificando, el tono de las canciones de aliento se fue elevando, se encendieron las bengalas de humo blanco y la pirotecnia le puso más música a la fiesta.
Cuando jugadores, cuerpo técnico y dirigentes comenzaron a abordar el micro que los trasladó hasta el aeropuerto Martín Miguel Güemes, la gente explotó de algarabía.
La gran mayoría sacó sus celulares para retratar ese maravilloso momento. Lo mismo hizo gran parte del plantel mientras la unidad que los transportaba comenzó a circular. Fue notorio que todo disfrutaban de un mágico momento, la comunión entre la gente y el plantel por un mismo sueño, el tan ansiando ascenso al Federal A.
Pero la fiesta no terminó ahí, en el club. Muchos de los hinchas formaron una caravana y custodiaron al colectivo. Al ritmo de las bocinas de vehículos particulares y los gritos de aliento, acompañaron hasta el aeropuerto que se vio invadido por los fanáticos.
Mientras los jugadores se registraban para abordar el vuelo, la fiesta volvió a cobrar vida, esta vez en menor dimensión, pero con el mismo entusiasmo.
El pueblo azabache puso una vez más en manifiesto la pasión por el club de sus amores. Es verdad, no podrán estar presentes en Mendoza para el primer partido frente a Huracán Las Heras por que se jugará solo con público local, pero le brindaron un gran dosis de energía a esos 18 jugadores que buscarán dar el primer paso certero en busca del tan ansiado ascenso.
El plantel llegó un par de horas después a Mendoza. Allí también hubo camisetas negras, salteños residentes le dieron la bienvenida al equipo. La delegación luego pasó por el hotel y ahí nomás se fueron a entrenar, sin perder tiempo. Algunos trabajo físicos y técnicos se llevaron a cabo en el club Guaymallén.

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Sección Editorial

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