En media hora, los salvavidas del sector seis de Reñaca, en Viña del Mar, tuvieron que tocar el silbato unas 20 veces para evitar que los veraneantes ingresaran al agua, luego que la Armada decretara, desde el jueves pasado, la prohibición para bañarse en las playas del litoral de la V Región producto de las marejadas.
Pese a las advertencias de peligro por el fuerte oleaje, los visitantes no abandonaron las playas. "Es increíble cómo a todos les atrae el peligro, uno no les prohíbe mojarse, pero no pueden acercarse a la rompiente. Durante la mañana ya hemos ingresado a sacar gente", comenta el salvavidas Lázaro Olivares, de 29 años.
Sin embargo, la tónica durante la jornada de ayer fue el paseo familiar y de amigos, en su mayoría para tomar sol, mientras los más chicos jugaron con arena. "Me he acercado a la orilla para buscar agua para los baldes de los niños y el mar me ha llegado a la cintura, es evidentemente peligroso, hay remolinos. Algunos no hacen caso, pero aquí he visto más cautela. En Ritoque, por ejemplo, casi todos estaban bañándose cuando estaba prohibido", relata Magdalena Barahona (36), quien llegó a Viña del Mar con sus tres hijos desde Santiago.
El fenómeno tuvo su peak el sábado, con olas de cinco metros que obligaron a cerrar el tránsito en Avenida Perú en Viña del Mar. La prohibición de baño afecta a 62 playas de esta región, incluidas las 13 que están autorizadas para el nado.
Según anunció el Servicio Meteorológico de la Armada, la situación podría replicarse el fin de semana y durante los próximos días se aprovechará de estudiar la intensidad del fenómeno, cada vez más recurrente, que incluso podría prolongarse hasta marzo.
Playas cerradas
El gobernador marítimo de la zona, comandante Rodrigo Vattuone, dijo que muchas de las playas quedaron con destrozos importantes debido al fuerte movimiento de las olas. En la mayoría, explicó, se alteró la condición de la arena, lo que provoca agujeros más cerca del borde mar, además de la presencia de escombros en la orilla y en la costanera.
Por ello, aseguró, "las playas van a continuar con la bandera roja, esto independiente que sean o no aptas para el baño, ante el aviso de marejadas, todas las playas tienen esa prohibición".
El oficial de la Armada detalló que la restricción de baño se traduce en evitar el ingreso "al mar para nadar, si alguien se moja los pies, las rodillas, está bien que se refresquen, pero otra cosa es querer llegar a la rompiente". Sobre los metros que se pueden entrar, detallo que eso va a depender de la forma de la playa, puesto que algunas se puede avanzar hasta 40 metros. "No es conveniente generar un límite genérico", aseguró.
También advirtió que se mantendrá el sistema de multas (que pueden llegar a una UTM, es decir, $ 44 mil) para quienes hagan caso omiso a lo dispuesto por la autoridad. "Se le saca el parte a una persona, pero hay otras 500 intentando hacer lo mismo. Debemos avanzar hacia una cultura de autoprotección, porque tenemos una situación compleja, tenemos que entender que el mar que nos baña no es tranquilo".
Al cierre de esta edición, personal marítimo informó que se indagan las razones sobre la muerte de una persona, que se precipitó al mar, para determinar si la caída se produjo debido a las marejadas.

¿Qué te pareció esta noticia?

Sección Editorial

Comentá esta noticia



Se está leyendo ahora