Fue como uno de los tantos siniestros viales que se registran en la capital salteña. Un choque entre dos vehículos, sin heridos ni grandes consecuencias materiales. Pero las derivaciones que tuvo esa colisión, que ocurrió el 23 de enero e involucra al auto de una joven y un patrullero policial, enciende luces de alerta por serias negligencias que se cometieron desde la fuerza de seguridad provincial en el caso.
Los hechos. Noelia Módica, de 27 años, iba hacia el oeste con su Renault Clio por la colectora de la avenida Tavella. Eran las 20.30, cuando a la altura del semáforo de la intersección que lleva hacia la ruta provincial 26 una camioneta Chevrolet S10 de la Policía, que iba en el mismo sentido, dobló de manera imprevista y se cruzó por la derecha. El impacto fue inevitable.
El auto chocó contra el costado trasero del patrullero. El primer vehículo quedó sin una óptica y con el paragolpes y capó abollados. La camioneta tuvo algunos raspones.
Como es usual, tras el incidente, la joven solicitó al policía que manejaba cédula verde y registro de seguro, pero el agente no contaba con la documentación.
Minutos después llegó personal de Criminalística para las pericias del siniestro, aunque las mediciones para establecer la mecánica del siniestro se tomaron en el lugar donde los vehículos estaban estacionados y no donde ocurrió la colisión, según contaron testigos a El Tribuno.
Luego de ese análisis, el policía se retiró en la camioneta chocada y al volante, mientras que a la conductora le indicaron que haga una exposición en la comisaría de barrio San Remo.
En el lugar, por falta de un vehículo oficial, la joven tuvo que esperar más de una hora hasta que fue trasladada a la Central de Policía, donde le hicieron un dosaje de alcohol, que resultó negativo. En tanto, es una incógnita si el otro implicado cumplió el mismo requisito.
De vuelta en San Remo, pasada la medianoche, Noelia Módica tuvo que dejar su auto al frente de la comisaría, ya que tenía que ser peritado de día por Tránsito municipal y hasta entonces no podía ser retirado.
Abuso de autoridad
Al otro día, Noelia volvió a la dependencia policial para presenciar la pericia sobre su auto y el patrullero, pero el último no estaba porque "no tenía combustible", según argumentaron desde la subcomisaría de villa Lavalle, donde reporta el móvil. Fue el límite. La joven radicó una denuncia penal por lo que consideró "un abuso de autoridad".
"Cumplí con todos los requisitos solicitados pero no se aplicó el mismo procedimiento al móvil policial que ocasionó el siniestro", sostiene en su denuncia la mujer damnificada.
Desde la fecha del accidente, el 23 enero, la Policía no hizo la exposición del choque ante la compañía de seguro que cubre a la fuerza de seguridad, La Caja de Ahorro y Seguros. La falta de ese trámite impide que la empresa se haga cargo de los costos de reparación del auto siniestrado, que, según el presupuesto más barato, suman $25.000.

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