Con la repatriación de muchas figuras de la ciencia argentina, los descubrimientos y aplicaciones sobre temas como salud y tecnología no han dejado de sorprendernos desde hace diez años a esta parte.
Ahora, investigadores argentinos descifraron un mecanismo biológico clave sobre el funcionamiento de la memoria y el aprendizaje. El hallazgo podría servir para inspirar, en el futuro, posibles estrategias de reparación de circuitos neuronales afectados por diferentes patologías del sistema nervioso como el Alzheimer.
El descubrimiento arrojó luz en un proceso que ocurre en la neurogénesis o nacimiento de neuronas nuevas en el giro dentado del hipocampo, región del cerebro esencial para la formación de diversos tipos de memoria. El equipo estuvo encabezado por la doctora Antonia Marín-Burgin, del Instituto de Investigación en Biomedicina de Buenos Aires (Ibioba), dependiente del Conicet y asociado a la Sociedad Max Planck de Alemania. "En esta región del cerebro nacen nuevas neuronas a lo largo de toda la vida", señaló.
La primera autora del estudio, la doctora María Belén Pardi, explicó que las neuronas se comunican o transmiten información mediante señales eléctricas. "Vimos que la neuronas jóvenes no solo se "encienden'' más que las maduras cuando les llega información desde otras zonas del cerebro, sino que también transmiten señales dentro de un mayor rango de frecuencias", afirmó.
Contra el Alzheimer
El descubrimiento de los investigadores argentinos será fundamental para ayudar en el tratamiento del Alzheimer, una enfermedad neurodegenerativa que se caracteriza por una pérdida de la memoria inmediata y de otras capacidades mentales, a medida que mueren las células nerviosas, neuronas, y se atrofian diferentes zonas del cerebro. La enfermedad suele tener una duración de 10 años.
Es posible, dicen los autores, que la información que llega al hipocampo se canalice a otras regiones de cerebro por neuronas jóvenes o maduras, dependiendo de la frecuencia de la señal. "Las señales eléctricas que llegan al hipocampo pueden ser rápidas o lentas. Podemos entender a las neuronas maduras como calles a través de las cuales únicamente las señales lentas pueden transitar. En cambio, aquellas que son más jóvenes actuarían como autopistas con carriles rápidos y carriles lentos, permitiendo la transmisión de las señales de alta frecuencia", explicó la doctora Pardi.

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