En menos de una semana familiares y amigos de las víctimas de la tragedia en Campo Quijano volvieron a revivir lo sucedido ese mediodía del 19 de enero de 2014 en el camping Juanillo López del Portal de los Andes. "Es muy duro volver a recordar, escuchar cosas que no sabíamos, es durísimo volver a revivir la tragedia", expresó Oscar Alfredo Jurado, padre de dos de los fallecidos: Ana Belén y Juan Cruz Jurado.
Momentos de dolor impregnaron el Salón de Grandes Juicios Miguel Ragone en más de una oportunidad. Hasta los ojos se humedecieron ante el desgarrador relato de jovencitas que fueron víctimas de la tragedia y por milagro salvaron sus vidas. A muchos de ellos, el entorno los reduce a un mundo desconocido, "nunca había pasado por esta situación de encontrarme en un Tribunal, escuchar declaraciones y además tener que declarar", contó Jurado.
El primer día fue muy intenso, por el banquillo pasaron los padres de las víctimas, jóvenes que estuvieron en el lugar de la catástrofe. En esa jornada la descripción de los declarantes hizo carne nuevamente el dolor. "Fue una jornada triste, volver a revivir todo es muy doloroso porque se trata de un hecho que nos marcó para toda la vida", sostiene con pesar el padre de Ana Belén y Juan Cruz.
El único imputado, Jorge Omar Barrientos, también declaró, al respecto Alfredo Jurado sostuvo: "Él nos pidió perdón a todas las familias de los chicos que fallecieron, dijo que hubiese querido estar en lugar de los chicos, dijo que está muerto en vida. Justamente, mi señora -Hermelinda Ríos- me decía nosotros también estamos muertos en vida desde que vimos a nuestros hijos sin vida, la mitad de nosotros se nos fue con ellos. Mis hijos no son muertos vivos, están muertos. Si Dios me diera esa posibilidad me gustaría haber estado a mí en lugar de esos chicos".
"El dolor que uno siente no es comparable a lo que él -por Barrientos- piensa o siente en estos momentos", apuntó el padre de dos de las cuatro víctimas fatales. Acerca de una posible condena, el dolido padre apuntó: "Una condena solo aliviará el profundo dolor, uno ya se acostumbra a vivir con ese dolor, sufrimiento que lo llevaremos hasta la tumba. Mis hijos, Ana Belén y Juan Cruz se querían tanto, eran tan unidos, se vivían abrazando, andaban siempre juntos. Es un dolor que perdurará por siempre".

¿Qué te pareció esta noticia?

Sección Editorial

Comentá esta noticia



Se está leyendo ahora