Las altas temperaturas que comienzan a registrarse a partir de la llegada de la primavera pueden resultar tan perjudiciales para las plantas como las bajas temperaturas del invierno. Entonces, para cuidarlas es preciso tener en cuenta algunas recomendaciones. Aquí los consejos para lograr un riego efectivo durante la época estival y otras recomendaciones para proteger a las plantas del calor en relación con la exposición de los ejemplares al sol, la lucha contra las plagas y la aplicación de fertilizantes.
El jardinero Cristóbal Flores dialogó con El Tribuno y detalló cuáles son las claves para proteger el jardín en esta época del año. "En primer lugar hay que regar cuando no hace tanto calor. Es recomendable hacerlo a la mañana o al atardecer. Y a la noche también, por supuesto", dijo al inicio de la entrevista.
También señaló que cuando las temperaturas son más altas las plantas, en especial las florales y las frutales, tienden a ser víctimas de pestes, pulgones y moscas. "Es recomendable combatirlas con insecticidas. Los pulgones son muy comunes en todas las flores, igual que en la fruta. Cuando empezamos a sentir calor hay que prever la aparición de estas pestes. Por eso, es recomendable hacer las primeras fumigaciones cuando caen los primeros pétalos, luego cuando vienen las primeras yemas o cuando revienta la flor. En algunas ocasiones alcanza con una sola fumigación, pero en general los pulgones en los rosales, por ejemplo, si nos se combaten de entrada, siempre van a volver a aparecer", dijo.
Si bien es en esta estación cuando la mayoría de las especies experimentan su ciclo de floración, las altas temperaturas, la acción de los rayos del sol y los bajos niveles de humedad pueden perjudicarlas, se pueden secar e, incluso, morir. El riego es fundamental. Como el calor provoca que el agua se evapore muy rápido, es importante proporcionar riegos profundos, para que el agua alcance las raíces de los ejemplares. Por ello, más allá de la técnica que se emplee, lo ideal es echar el agua lentamente, para suministrar una buena cantidad sin que el sustrato se encharque. "En cuanto al riego, lo recomendable es que se realice al menos tres veces a la semana o más si el sol les da a las plantas directamente. Si uno tiene un parque más protegido por los árboles no es necesario que el riego sea con tanta frecuencia. Generalmente en los patios internos de una casa normal o en el centro, una vez a la mañana bien regado, es suficiente hasta el próximo día", señaló.
Flores también señaló que las plantas en macetas necesitan más riego que las situadas en el suelo. Las raíces de estas últimas pueden buscar humedad y nutrientes en el sustrato del jardín, pero las que se hallan en recipientes de cerámica o plástico dependen de la limitada porción de tierra en la que se encuentran y del agua que se les eche. Además, las plantas en macetas de cerámica o de otros materiales porosos, así como de boca grande, precisan más agua que las ubicadas en tiestos de plástico o de boca más pequeña. Y las de plástico, por otra parte, se calientan mucho más cuando las temperaturas son altas, lo cual no es saludable para las plantas.
Para apuntar
"El cuidado básico de un jardín promedio sería el riego, la fertilización, la poda para que "las plantas no se vayan en vicio'', y la limpieza. Esas son las claves", detalló Flores.
Se debe prestar atención a las hojas y flores marchitas, para podarlas lo antes posible y evitar que la planta les destine humedad y nutrientes.
También en estos meses es cuando casi todas las plantas necesitan una mayor cantidad de nutrientes, debido a que están en su etapa de floración. Por eso, se deben aplicar más abonos y fertilizantes que en el resto del año. La cantidad y el tipo dependerán de cada especie, pero conviene recordarlo para que los ejemplares, además de no sufrir en exceso las sequías y las altas temperaturas, también brinden al hogar toda su belleza.

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