El convulsionado pueblo de Cobos, cuyos habitantes el lunes desalojaron por la fuerza a una familia que señalaron como "conflictiva" del barrio Lucio Cornejo, ayer amaneció bajo una tensa calma.
Poco después de la media mañana comenzaron a llegar al lugar funcionarios del Ministerio de Derechos Humanos de la Provincia, que minutos antes dialogaron extensamente con los vecinos.
Tras la pueblada del fin de semana, Cobos se despertó con un grado de tranquilidad que no le era habitual en los últimos años.
Tras la tensa situación vivida la noche anterior, donde la familia Chaile fue desalojada de la casa que ocupaban, nadie tuvo el deseo de volver a hablar del tema, por lo menos en los medios de comunicación.
Algunos expresaron que están atentos a lo que pudiera ocurrir en las próximas semanas, donde esperan que los robos y agresiones cesen.
El intendente Mario Cuenca, quien también participó como mediador en el conflicto, se tomó su tiempo para analizar lo ocurrido: "Lo que pasó en Cobos fue algo indeseable, pero nos pone en alerta porque se puede replicar en otras localidades, Campo Santo o General Gemes, que no están ajenas al problema de la droga".
"Hemos visto y escuchado quejas de múltiples robos, hubo marchas, la droga y el alcohol están matando a nuestro jóvenes y no se ha generado una política social, en esto me incluyo, para contenerlos", manifestó el intendente. Cuenca también mostró su descontento con algunos funcionarios. "Ahora me llamaron de Derechos Humanos, claro ahora aparecen, siempre detrás del problema; a mí me gustaría ver a la ministra de Derechos Humanos y no porque sea una mujer linda sino para que vea lo que está pasando con la gente".
También el intendente destinó algunas frases para su "eterno compañero de lista", el actual concejal Nicanor Terraza, quien el lunes había dicho que la pueblada era muy previsible y que él ya la había planteado ante el intendente y las autoridades del Gobierno provincial sin despertar interés alguno en ellos.
"Es fácil frente a un micrófono o en la calle decir que se hicieron denuncias, pero lo que realmente hay que hacer son denuncias formales, por escrito, algo serio de lo que pasa en un pueblo, él es autoridad y podría haber hecho mucho más", finalizó expresando Mario Cuenca, quien está convencido de que lo sucedido no es el final de algo sino el comienzo de grandes cambios en materia social "en los que hay que trabajar en forma urgente".
No hay información sobre el lugar adonde fue trasladada la familia Chaile, solo se espera que puedan hacer algo con la adicción de los dos menores para que puedan convivir en el entorno social donde sean reubicados.
Pobres contra pobres
La marcha anunciada para ayer a las 19 no se hizo, poca gente se reunió. Derechos Humanos entrevistó a varias personas que, en su mayoría, participaron del desalojo.
El personal de Derechos Humanos se entrevistó luego con Mario Cuenca.
Cerca de las 21 corrió el rumor de que en la madrugada los vecinos iban a ir contra la familia Beites.
Ese grupo familiar advirtió que estaban juntando gente para defenderse.

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Sección Editorial

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capsso longo
capsso longo · Hace 1 mes

estas lacras le dieron una casa en el nuevo barrio "200 viviendas" en Campo Santo

ALBERT LUIS
ALBERT LUIS · Hace 1 mes

a las LACRAS ....TODAS FAMILIAS QUE VIVEN DE LA DELINCUENCIAS HAY QUE DESTERRARLAS ....NO QUEDA OTRA ....SI ESTOS VIVIAN DEL DELITO ME PARECE PERFECTO....QUE LO SAQUEN CAGANDO.....SE SALVARON DE LINCHARLOS YA QUE HAY UN ABANDONO DEL ESTADO.......HAY FAMILIAS QUE PROTEGEN A SUS HIJOS DELINCUENTES...LO APAÑAN, MAS SI MENEJAN VENTAS DE DROGA......SON COMPLICES.....LAS LACRAS DE LA SOCIEDAD NO MERECEN VIVIR.....!!!!


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