Gracias a un adelanto de la coparticipación que le giró el Gobierno provincial a la Municipalidad de Salvador Mazza el miércoles, los empleados comenzaron a percibir sus haberes a última hora y el funcionamiento de la comuna se normalizó ayer temprano.
Efectivamente, el Gobierno le giró al intendente Rubén Méndez unos 400.000 pesos, que sirvieron para pagar los sueldos del personal de planta permanente, que era el principal reclamo.
"Estamos sumamente agradecidos al Gobierno por este aporte, sin el cual no hubiéramos podido hacer frente a nuestras obligaciones", dijo el intendente Méndez.
Pero reiteró que habrá "que replantear el tema de la cantidad de personal que depende de la comuna porque la situación se ha vuelto insostenible".
A pesar de que los empleados ya percibieron sus salarios de diciembre, un grupo de gremialistas de ATE, UPCN y UTM se quedaron apostados a las puertas de edificio comunal para presionar a la actual administración para que cumpla con el compromiso asumido en diciembre pasado, de pasar a planta permanente a 20 obreros con antigedad suficiente.
Desde la comuna dijeron que ayer mismo saldría también esa resolución, con lo que se esperaba que la protesta se levante definitivamente.
Así, la resolución se conoció al mediodía y los dirigentes sindicales se retiraron sin hacer comentarios.
Comité de crisis
Como se sabe, la recaudación genuina de la Municipalidad fronteriza bajó considerablemente, hasta un 50% dicen, en el último mes, por imperio de las medidas económicas adoptadas por el gobierno nacional.
Para analizar esta situación y gestionar algún tipo de solución se reunirán hoy en el Centro Argentino de Salvador Mazza los cónsules de Argentina en Yacuiba y de Bolivia en Salvador Mazza, comerciantes de ambas ciudades, funcionarios de aduanas y migraciones de ambos países y representantes de los bagayeros y estibadores que también vieron disminuir su trabajo.
Antonio Navarro, presidente de una de las cámaras empresarias de la localidad, adelantó que "la idea es acordar un comunicado conjunto en el que se pida a las autoridades nacionales nuestras, medidas para favorecer y relanzar el comercio binacional".
"Lo ideal sería que se reimplante una suerte de régimen de exportación simplificado, para que podamos seguir trabajando. Porque de otro modo, los 400 empleados del comercio que ya fueron despedidos no encontrarán trabajo en ningún lado, y otro tanto pasará con los más de mil quinientos bagayeros que ahora no tienen mercadería para pasar, porque las exportaciones se hacen a camión cerrado", concluyó Navarro.
Lo que el comerciante quiso explicar es que la actividad al menudeo se vio drásticamente reducida ante la liberación del cupo de exportación de granos dispuestas por el Gobierno nacional a los pocos días de haber asumido el mes pasado.

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