Esta vez los cortes en el suministro de agua en las casas llegaron temprano para los barrios de la zona oeste de la capital provincial.
Como una noticia repetida, se debe decir que desde hace una semana los barrios Asunción, El Cambio, San Isidro, Roberto Romero y Santa Rita tienen irregularidades en el agua corriente.
Nadie sabe cuándo cortan, cuándo vuelve y mucho menos el tiempo que durará el servicio de agua. Cuando vuelve el agua todos tratan de juntarla en lo que sea y por eso la presión nunca llega a llenar los tanques.
El camión cisterna ya comenzó a circular y todo hace prever que esta temporada será peor que la del año pasado, porque los cortes comenzaron antes de los primeros calores fuertes.
"Por las noches viene el agua, que nunca es suficiente, a la mañana se corta y a veces dan pasado el mediodía. Nunca se sabe", dijo Belén, una vecina de la calle Nuestra Señora de La Merced, de Asunción.
Lo curioso es que hay una calle que divide todo, de este a oeste: Nuestra Señora de la Asunción; todos los que están al oeste tienen problemas de agua. Los que están al este tienen regularidad en el suministro y eso salva al Centro de Salud, la Policía y el CIC.
Al oeste ya todo es incertidumbre, aunque los vecinos ya están acostumbrados y también preparados para los reclamos ante las autoridades.
Se suma a la falta de agua, las cloacas que bajan libres por las calles. Los vecinos se quejan por las calles mal construidas, que se rompieron y liberan los líquidos cloacales.
El antecedente lo dieron los vecinos de Portezuelo Norte en 2013, que mediante reclamos lograron ya una reducción del 80% en las tarifas por las falencias en el servicio.
Es por eso que saben que el primer paso es reclamar ante Aguas del Norte. Luego hacerlo ante el Ente Regulador de los Servicios Públicos y después acudir a Defensa del Consumidor invocando la Ley 24.240.
El artículo 30 dice textual: "Cuando la prestación del servicio público domiciliario se interrumpa o sufra alteraciones se presume que es por causa imputable a la empresa prestadora. Efectuado el reclamo por el usuario, la empresa dispone de un plazo máximo de treinta días para demostrar que la interrupción o alteración no le es imputable. En caso contrario, la empresa deberá reintegrar el importe total del servicio no prestado dentro del plazo establecido precedentemente. Esta disposición no es aplicable cuando el valor del servicio no prestado sea deducido de la factura correspondiente".
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