De los escritorios, de las carpetas o de un costado de la caja registradora, los comerciantes sacan las boletas de luz y de gas. Dicen que el tarifazo se hizo sentir desde mayo y, depende el rubro, tuvo más incidencia el importe que les facturó Gasnor o Edesa.
En las empresas medianas y pequeñas hay preocupación por los fuertes aumentos, sobre todo con ventas resentidas por la recesión económica.
En una sandwichería de villa San Antonio, Jesús Iñiguez tiene una factura de luz por más de 4.000 pesos, incluido impuestos, alumbrado público y los consumos de Aguas del Norte.
El año pasado, pagaba unos 2.200 pesos. El golpe más duro en su estructura de costos lo padeció por el gas. De 350 pesos que pagaba a mediados del año pasado, la última boleta de Gasnor, que le llegó hace un mes, tiene un importe de 4.000 pesos, con la opción de desdoblar el monto.
"Eso nos afectó mucho en nuestro negocio, además subieron los precios de los alimentos como la carne", lamentó Jesús. De este modo, es casi un hecho que el precio del sandwich de milanesa lo suba de 60 a 70 pesos.
En su local de villa San Antonio, trabaja con su hija. El consumo de energía eléctrica no se disparó por el uso de calefacción. Allí solo tiene la heladera y el consumo de iluminación.

Jesús comentó una anécdota sobre los tarifazos: "Le escribí una carta en Facebook al presidente Mauricio Macri diciéndole que tenemos esperanza en que todo mejore. Tenemos expectativas en que pueda salir adelante el país".
Ricardo García COMERCIANTE "Cuando cerramos, apagamos los carteles de iluminación externa".
En un comercio dedicado a la venta de camas, colchones y almohadas, tampoco tienen equipos de aire acondicionado. Por el consumo básico, su factura de energía correspondiente al período siete se incrementó un 138 por ciento interanual. Los montos pasaron de 394 a 867,48 pesos.
"Por la noche, cuando cerramos, apagamos los carteles de iluminación externa. Solo consumimos luz para iluminar el salón", dijo Ricardo García desde una firma ubicada en el centro salteño.
Sobre avenida San Martín, una responsable de una fiambrería de calle San Martín, en la zona del mercado San Miguel, señaló una suba de la boleta de luz (incluido alumbrado público y alumbrado público) de 3.800 pasó de 4.700 pesos. Allí tampoco hay calefacción eléctrica.
En varios rubros
Vanesa Rojas abre las puertas de una oficina colindante a una despensa, sobre avenida Jujuy. Saca de una carpeta las facturas de luz del local comercial se elevaron de 4.000 a 6.057 pesos. Vanesa relató que se empezó a sentir el tarifazo en el verano.
Roque Cánepa COMERCIANTE - CARNICERÍA "La suba de la luz afecta porque en los rubros que tienen cadena de frío".
En una carnicería, Roque Canepa sostuvo que las tarifas venían retrasadas y en su caso tuvo aumentos importantes en la luz. "Afecta porque es un insumo muy importante en nuestro rubro por la cadena de frío, ya que no consumimos gas", señaló.

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