Igual que la moda, la comida evoluciona y hay productos y estilos que de pronto nos vuelven locos mientras que otros dejan de apetecernos. ¿Quién marca estas tendencias gastronómicas? Pues, a grandes rasgos, nuestra propia evolución. Somos una sociedad de consumo sin fronteras, donde casi cualquier ingrediente del mundo está a nuestro alcance, y a la vez que incorporamos con naturalidad esos sabores exóticos, nos parece que tiene también más valor nuestro vino, nuestro queso, nuestras frutas y verduras, nuestros platos tradicionales.
Factores como la preocupación por la salud, la proliferación de alergias y enfermedades relacionadas con la alimentación y su calidad influyen también en nuestras apetencias. Pero sobre todo, como seres capaces de convertir en cultura la necesidad vital de alimentarnos, los comensales humanos estamos siempre deseosos de novedad y cambio. Dentro de estas tendencias mundiales, Salta recibe algunos coletazos y otros nos sorprenden por su novedad.

En Estados Unidos

Como se dice, si triunfa en Nueva York, pronto estará en los estómagos de todo el mundo. Por ejemplo, los amantes de la comida callejera tienen a los "conos de sushi", que son rollos como los que conocemos pero de tamaño grande. Otra que deberíamos haber inventado desde Argentina son los "helados con palito", a los que le suman frutas secas y cereales. Y hablando de helados, en NY se fabrican al instante gracias al nitrógeno y a pedido del cliente. Una maravilla. También tenemos una dieta a dieta climariana, la cual se basa en un plan alimentario que contiene alimentos y productos que no contaminen al medio ambiente y que hace furor en las capas medias "políticamente correctas". También gazpacho y otras sopas frías en formato zumo, para beber sobre la marcha. Y los espaguetis hechos con calabacín, fideos de pepino o zanahoria. Sanos y coloridos, ahí está la clave. Pero sobre todo vegetales y frutas -algunas que no son famosas en nuestras tierras- y las legumbres de toda la vida, están incluidas en la listas de la modernidad alimentaria de los EEUU para este 2016. Un país con industrias de comida chatarra, pero también de grandes tendencias.

En Europa

Los restaurantes en Europa ven cómo aumentan las reservas de personas que comen o cenan solas. Y los restaurantes confeccionan menús especiales para satisfacer esta demanda. La mayoría con picoteos variados o sea surtidos al estilo japonés. Y en los restaurantes de barrio han comenzado a preparar "luch box", elegantes cajas con un menú saludable y equilibrado -dos características indispensables y diferenciadoras- listo para comer. Es que hay una tendencia para dejar de lado los alimentos procesados industrialmente y por eso se demandan los menos manipulados, más naturales. Eso no quiere decir que haya que suprimir de la dieta las salchichas o el chorizo, pero sí estar alerta y consumirlos con moderación. Es que según esta tendencia de las cocinas europeas, no se trata de ser vegetariano ni macrobiótico ni hacer un régimen ayurveda. Se trata de comer para sentirse bien; en inglés "well-being". Los dos estandartes que agitan los fans de esta tendencia son el uso de los llamados superalimentos y la pasión por los jugos "cold press" (presión en frío) que mantienen intactas todas las cualidades nutricionales de frutas y verduras. Luego, entre los más jóvenes de onda están los baos, tacos, bocatas, arepas, sándwiches, buns, beagles, paninis, perritos, hamburguesas, bocados fáciles de comer, baratos y sabrosos. Los rellenos van desde las combinaciones vegetarianas hasta el delirio carnívoro.
Pero si es que hay una tendencia general sobre las mesas, es compartir el plato que a uno le gusta, por las redes sociales. Imágenes que van y vienen son las que en verdad marcan la tendencia. ¡Usémoslas ya!

Para hacer un gazpacho rápidamente

gazpacho.jpg
Hay que tener 1 litro de aceite de oliva virgen extra, 30 mL del vinagre, 1 k de tomates bien maduros, 1 diente de ajo, 150 g de pan blanco (un trozo), 1 pimiento verde grande, 1 pepino, un pellizco de sal y agua como ingrediente opcional. Para la guarnición: 1 cebolla pequeña, 1 tomate, 50 g de pimiento verde y 50 g de pepino. (Todo cortado en pequeños dados).
Cortamos en cuartos los tomates y los pepinos, la cebolla pelada y el pimiento verde. Cortamos el pan en trozos pequeños y le añadimos un poco de agua, lo dejamos reposar durante unos 10 minutos. Trituramos el ajo, echamos el aceite, el vinagre y la sal. Le damos con la batidora y queda una salsa líquida. la pasamos por un colador y la dejamos en la heladera un par de horas. Ah la presentación: lo mejor es ponerlo en un plato hondo, con queso o jamón en dados.

¿Qué te pareció esta noticia?

Aparecen

Sección Editorial

Comentá esta noticia



Se está leyendo ahora