A partir de cierta edad es fundamental que los niños adquieran el hábito de sentarse a estudiar y a hacer sus deberes escolares. Y para ello, lo mejor es que dispongan de una zona de estudio privada que les permita concentrarse al máximo. Te proponemos 10 claves y soluciones decorativas para integrar una completa y efectiva zona de trabajo en su dormitorio.
Concentración máxima. Si la distribución lo permite, separá la zona de estudio de la de descanso. Intentá que desde la mesa no se vea la cama, así impedirás que tus hijos se sientan atraídos por echarse en ella. Conseguirás que se concentren mejor para hacer los deberes o estudiar. Del mismo modo deberías evitar todo aquello que pueda distraer, como fotografías con amigos o pósters de sus ídolos. Pero sin expulsarlos del dormitorio, simplemente se trata de colocarlos alejados de la zona de estudio.
Iluminación. La luz natural es la más adecuada para estudiar y hacer deberes por lo que si el espacio del que disponés lo posibilita, es preferible situar la zona de escritorio junto a la ventana, ya que estimula la producción de endorfinas, no daña a la vista y mejora el rendimiento escolar.
En caso de no poder instalar la zona de estudio de este modo y tener que optar por la luz artificial, es
fundamental elegir correctamente el tipo de iluminación. En primer lugar debemos saber que lo más adecuado es colocar la lámpara, preferiblemente articulable y orientable, frente a la mano que el niño utiliza para escribir, así no crearemos incómodas sombras. El tipo de foco también es un factor esencial: una luz cálida no es de lo más recomendado para estudiar o leer porque provoca cansancio a la vista y dolor de cabeza. Es preferible usar luz más blanca y fría porque, al parecerse más a la natural, los ojos trabajan de manera más relajada. En cualquier caso se debe evitar la luz de los tubos fluorescentes, su parpadeo puede causar mucho cansancio si se utiliza de forma continuada.
Al alcance de la mano. Es importante ayudar a nuestros hijos a adquirir cierta disciplina y buenos hábitos para estudiar y hacer los deberes a diario, por lo que si les facilitamos un entorno acogedor y bien equipado les resultará más cómodo centrarse en sus tareas. Al completar la zona de estudio con una biblioteca o estantes donde almacenar ordenadamente sus libros, cuadernos, diccionarios y otros elementos que puedan necesitar, ganarán tiempo y se concentrarán más. Del mismo modo, un panel en la pared (de madera con pintura pizarra o de metal para colocar imanes) les podrá servir de agenda visual donde anotar aquello que tengan pendiente.
Sillas adecuadas. Para los adolescentes o universitarios que pasan mucho más tiempo sentados estudiando frente a un libro o una computadora, es muy importante seleccionar una silla confortable para un uso intensivo. Las ergonómicas ofrecen un gran apoyo para la espalda, brazos y pies. La postura del cuerpo es activa y natural pero sin tensiones. Lo más acertado es elegir una silla con capacidad de ajuste que permita regular la altura, de modo que los pies queden apoyados con firmeza y comodidad en el suelo.
Aprovechando el respaldo. Cuando el dormitorio infantil es de dimensiones reducidas, un buen truco es realizar un mueble a medida que sirva como respaldo de la cama por un lado y a la vez como escritorio por el otro mediante una extensión del mismo. De este modo, además de optimizar el espacio en general de la habitación conseguiremos aumentar la superficie de trabajo ya que la zona del respaldo se puede usar como auxiliar.
Oculto a las miradas. Sustituir un armario empotrado que no se utiliza por una zona de estudio resulta una idea extremadamente funcional. Puede ser un armario que esté en el dormitorio o no. En cualquier caso será un lugar que salvaguardará mucho el orden gracias a que sus puertas esconderán la zona de trabajo en su interior. Recordá equiparlo con complementos suficientes para que los niños puedan organizar todo su material en cómodas cajas o bandejas. Si la profundidad del escritorio es escasa podés añadirle una bandeja deslizante bajo el tablero, para poner el teclado.
Las esquinas, un buen aliado. Para crear un cuarto completo en un espacio reducido debemos tener en cuenta las desaprovechadas esquinas. En ese hueco podemos colocar una zona de trabajo muy equipada donde trabajar y estudiar con comodidad. Existen infinidad de soluciones que permiten sacar el máximo partido a este tipo de situaciones espaciales.

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