Siente un fuego, un ardor que sube y, a veces, dolor de panza, como si su estómago estuviera en llamas. Y no solo eso: cada vez que come algo, la molestia reaparece.
La acidez es una irritación en el esófago provocada, principalmente, por los ácidos estomacales, que son los encargados de ayudar a procesar los alimentos. Lo cierto es que no hay una edad para padecerla, pero cada vez son más las personas de entre 25 y 40 años que la sufren.
Es clave saber que no se trata solamente de una cuestión física, sino que también influyen los hábitos cotidianos, la alimentación y la calidad de vida. En definitiva, el estómago también habla y envía señales claras de que algo no anda bien.
A la sensación de ardor, quemazón y opresión en el abdomen pueden sumarse síntomas como náuseas, vómitos, calambres en el estómago o un sabor amargo en la boca.
Y si bien las causas pueden ser varias, lo que más pesa es el desorden que lleva en su rutina diaria. Si presta atención, muchas veces no se respeta horarios. A veces se alimenta al mismo tiempo que hace otras cosas y mastica la comida casi sin digerirla. Hay que tener en cuenta si respeta las cuatro comidas y dos posibles colaciones, porque el ácido del estómago necesita alimentos ya que, de lo contrario, empieza a "rebotar" contra las paredes del estómago y eso es lo que genera el malestar.
Los antiácidos de venta libre pueden ayudar a aliviar los síntomas, pero si después de unos tres días no afloja la quemazón, se recomienda visitar a un médico.
Los especialistas sostienen que el factor emocional influye muchísimo; de alguna manera, el sistema nervioso está conectado al aparato digestivo y por eso afecta.

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