Comer 12 uvas justo mientras transcurren los 12 tañidos de las campanas que anuncian la medianoche del 1 de enero, sacar la valija a dar una vuelta a la manzana para asegurarse un año de grandes expediciones, llevar en la cartera una bolsita de tela con lentejuelas para atraer el dinero... Cada familia tiene sus propios rituales y son infinitos.
Los ritos de Año Nuevo se basan en la idea de causa y consecuencia y no siempre conllevan una asociación racional. Para algunos se trata de una forma de magia que realizan para conseguir un objetivo y otros los emplean basándose en conocimientos empíricos o en creencias ajenas a la fe religiosa. El ser humano es supersticioso por naturaleza y estos rituales, según muchos, propician la fortuna o evitan la mala suerte. A continuación, y porque dicen que con intentar no se pierde nada (o se consigue mucho), algunas pistas sencillas para iniciar el 2016 con el pie derecho.
La preparación
Según Carolina Fernández, maestra wiccana y consultora en lectura de runas, recibir el año nuevo implica una preparación que se inicia días antes del 31 de diciembre, con la limpieza del hogar. "El año nuevo lunar en realidad es en febrero, por eso los chinos tienen como fecha de inicio de año el 8 de febrero. Como nosotros seguimos el calendario lunar, lo idear es hacer prácticamente lo mismo, es decir, desde el feng shui se recomienda limpiar la casa no solo de polvo sino de cosas viejas, en desuso, rotas, descoloridas o que no nos gusten más. Además cambiar de lugar los muebles para generar un movimiento de energía renovada e incorporar plantas nuevas de hojas redondeadas y poner a otras en agua como el potus", explicó. Además señaló la importancia de encender velas. Aunque este ritual es bueno y necesario para cualquier momento del año, ella recomienda hacer un decreto por cada color de vela y prender todas formando un arcoíris durante las primeras horas del año nuevo.
Para quienes creen en ellos, los decretos son palabras dichas que con su manifestación producen algo. Se piensa que son poderosos y por ello deben ser utilizados correctamente y en provecho de toda la humanidad. Nadie puede emplearlos sin conocer esta verdad: el decreto es un ser viviente que nos socorre en momentos de crisis, nos protege, nos envuelve y nos provee abundantemente de todo aquello que pedimos. Su función es complacernos y a eso se dedica todo el tiempo. Un decreto no razona, por lo tanto, es imposible decretar algo sin que se manifieste. Tarde o temprano llega porque entran en danza todas las leyes del universo que rigen la provisión. Esto ocurre para precipitar de inmediato aquello que es requerido por el decretante. Carolina Fernández nos brinda la fórmula: "Decreto: Desde mi sagrada presencia, por el poder que se me ha dado pido se ancle la luz del rayo (nombrar el color) para que durante el 2016 tenga (decir la intención). Así sea. Así es". De esta manera se debe encender una vela naranja para solicitar trabajo y dinero; una azul para la iluminación mental; una roja para atraer la pasión por la vida, el trabajo y en la pareja; una amarilla para la concentración; una violeta para transmutar energías; una rosa o celeste para el equilibrio emocional; una verde para la salud física; una marrón, si hay juicios pendientes; una negra para trabajar los defectos propios y una blanca para fortalecer las virtudes personales. Consultada acerca de si es adecuado estrenar ropa y calzado o vestir de blanco, dijo:
"­Claro que es linda la sensación de usar algo nuevo! Y si lo realizo como un ritual estaré llamando a la abundancia. Sugiero que cada uno use el color que elija y después se fije qué eligió, porque solemos elegir lo que estamos necesitando".
La lámina
Carolina Fernández sugiere montar una lámina de los deseos, tipo collage. Para ello hay que comprar una cartulina del color que más nos guste y recortar de revistas o diarios lo que nos llame la atención o deseemos tener. En el centro de la cartulina se debe pegar una foto personal en la que nos veamos atractivos. Alrededor de ella hay que ir disponiendo los dones espirituales y los bienes materiales que deseamos conseguir este año. "En la esquina superior izquierda se ubica lo material y lo laboral. En la esquina inferior izquierda lo que quiero para mi cuerpo y mi salud. En la esquina superior derecha lo que quiero concretar espiritualmente. En la esquina inferior derecha lo que necesito en el plano emocional", detalló. Acerca de la continua pugna y aparente enfrentamiento entre los planos material y espiritual señaló que es imposible dar paso a cuestiones espirituales si no se tiene cubiertas las necesidades físicas y emocionales primero.
"Es adecuado plantearse el equilibrio en lo físico y lo emocional para conseguir la paz espiritual. Y espiritualmente lo ideal es que cada uno se remita a su creencia, respetando la verdad del otro y sin tratar de evangelizar", concluyó.

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gregory house
gregory house · Hace 11 meses

definitivamente no participó la razón en esta nota: 2016 es año bisiesto, o sea 366 días, o sea...


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