*

¿Cómo salir de la queja?
Por Bernardo Stamateas. Psicólogo y escritor.
Hay personas a las que pareciera que todo les molesta o las enoja, y su vida es una queja constante. Siempre encuentran un motivo para pensar que el mundo está en su contra y que nadie los entiende. La queja es un lamento, un reproche, un disgusto, una demanda permanente, que lo único que logra es aislarnos de la gente. A nadie le gusta estar cerca de un quejoso, siempre dispuesto a encontrar una falla en todo y en todos.
Es verdad que muchos han sido lastimados y vivieron injusticias, pero no sirve de nada expresarlo todo el tiempo y hacerlo nuestra "carta de presentación", pues la queja aleja no solo a las personas, sino además las posibilidades de hallar una solución a los problemas que todos atravesamos. Te invito a considerar las siguientes preguntas:
¿Solés quejarte de todo?
¿Te ves involucrado en problemas con la gente a menudo?
¿La vida te parece muy difícil?
Una respuesta afirmativa a cada uno de estos puntos puede ser la señal de que la queja se ha convertido en un hábito, una forma de vida, y necesitamos hacer algo al respecto. ¿Por qué? Porque la queja trae una profunda insatisfacción y se trata de una emoción encapsulada que, con el tiempo, podría terminar por enfermarnos. Estas son algunas de las características más comunes de un quejoso:
a. Vive siempre enojado.
b. Tiene problemas con los demás (los genera).
c. Piensa y habla negativamente.
d. Tiene una actitud hostil, de mala voluntad, que se confunde con "mal genio", hacia todo lo que lo rodea.
Muchas personas viven en una guerra constante, peleando, resistiendo a todo el mundo y generando caos a su alrededor. Esto lo hacen incluso de manera virtual a través de las redes sociales. En el fondo, son incapaces de mirar hacia adentro y reconocer su problema personal de insatisfacción crónica. Entonces lo trasladan al afuera y dicen: "Ese no me gusta"; "ella me maltrata"; "la culpa la tiene mi jefe"; "las cosas están muy mal"; etc. Está comprobado que una actitud negativa permanente puede ser aun peor para el organismo que el cigarrillo, el alcohol o el colesterol alto.
Lo cierto es que aquel que antepone la queja a todo se olvida del potencial ilimitado que lleva en su interior y le permite alcanzar metas y objetivos, crecer y madurar, para convertirse en una mejor persona. La insatisfacción que se traduce en queja comienza en la mente, el problema está adentro y no afuera.
Nuestros pensamientos, buenos o malos, determinan en primer lugar cómo nos vamos a sentir y luego cómo vamos a actuar y los resultados que obtendremos. El principal conflicto del quejoso es no llevarse bien consigo mismo. Por lo tanto, el desafío para salir de esta actitud tan nociva es aprender a llevarnos bien con nosotros mismos las veinticuatro horas del día. Solo después podremos llevarnos bien con quienes nos rodean.
Comparto a continuación algunos principios que colaboran para liberarnos de la queja:
-No considerar aquello que no nos dicen en la cara. ­No nos metamos en el chisme! Si alguien quiere decirnos algo, que lo haga frente a frente.
-Concentrarnos en las cosas que son verdaderamente importantes, que multiplican nuestra energía, e ignorar todo lo demás. El quejoso suele mirar los detalles con lupa.
-Automotivarnos a diario y ser personas proactivas que no esperan nada de afuera, porque saben que todo está dentro de ellas.
-Ponernos desafíos y sueños por cumplir, que renuevan nuestras fuerzas y nos mantienen enfocados y jóvenes.
-Seguir avanzando, a pesar de los obstáculos, sin detenernos jamás.
-Aprender de los errores y seguir adelante.
-Rodearnos de personas que sumen a nuestra vida y no resten. Tal actitud no es egoísta, sino altamente sana.
-Estar abierto a lo espiritual. Cuando la mente está abierta a lo nuevo, aparecen las oportunidades y desaparece lo negativo.
-Hablar lo correcto. Las palabras tienen poder para construir.
Cuando somos libres de la queja, tenemos la fuerza de las águilas, corremos y no nos cansamos, porque sabemos con qué contamos y hacia dónde nos dirigimos.

¿Qué te pareció esta noticia?

Sección Editorial

Comentá esta noticia

Debe iniciar sesión para comentar

Importante ahora

cargando...