Todo comenzó hace tres años cuando el profesor de educación física Abel Villarreal, de la escuela Osvaldo Pos, detectó que el pequeño Lucas Rojas tenía muchas condiciones físicas y sobre todo muchas ganas para ser un gimnasta. Por eso lo invitó a sumarse para entrenar con los demás chicos de gimnasia artística en el Club Sirio Libanés de Orán.
Como las condiciones económicas de la familia de Lucas no le permitían desarrollarse en esa disciplina, su entrenador decidió apostar por él y lo becó.
"Lucas tiene condiciones extraordinarias. Ya pasaron tres años en los que no faltó nunca y entrena con esmero y dedicación, además de ser un gran compañero en las prácticas", remarca Villarreal.
El adolescente asiste al primer año de la escuela de Comercio, por su promedio integra el cuadro de honor y como atleta obtuvo logros muy importantes a nivel nacional.
El año pasado volvió con la medalla de bronce del Campeonato Nacional Federativo y la mejor nota a nivel nacional en el Torneo Evita.
Familia y apoyo
Es el menor de cuatro hermanos, entrena alrededor de tres horas diarias y asegura: "La gimnasia es todo y entreno para llegar a ser como Federico Molinari y poder representar alguna vez a la Argentina en los juegos olímpicos".
Enrique Rojas, su padre, cuenta orgulloso que "en casa entrena como puede, todo el día". Es que allí no cuenta con los elementos propios de la gimnasia, como colchonetas o anillas.
El próximo objetivo de Lucas es llegar el 4 de noviembre a Rosario de Santa Fe para sumar puntos en el Torneo Nacional Federativo en la categoría cadete.
Para lograrlo, su familia, el club y los entrenadores gestionan los $6.500 necesarios para pagar los pasajes, estadía e inscripción y no pierden las esperanzas, porque saben que la solidaridad estará presente.

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