Pese al frío, los más de mil voluntarios de la organización Techo de Salta finalizaron ayer, pasadas las 19, sus tres días de colecta. Esperanzados, transmitiendo alegría y con la certeza de que llegarán al objetivo, los chicos recorrieron desde zona norte a sur y de este a oeste la ciudad de Salta.
Vacas, payasos, lagartos, elefantes y muchos más fueron los personajes elegidos por los jóvenes para instalarse con las alcancías de Techo en los semáforos de la ciudad.
El sábado por la tarde, los chicos recorrieron el centro y se concentraron en la plaza 9 de Julio, y ayer fue el cierre oficial de la colecta de tres días.
El detalle total de fondos que se pudieron recolectar se conocerá en forma oficial el martes.
Analía fue una de las jóvenes que trabajó como voluntaria en la zona de la avenida Paraguay. "Es el segundo año que participo. Le pusimos toda la onda, pero la verdad que está duro. La gente colaboró pero con monedas y billetes de dos pesos", contó la jovencita que se disfrazó de payaso.
A Ariel le tocó ubicarse en la zona de las avenidas Bicentenario y Entre Ríos, donde el panorama no fue mejor. "La gente dona, pero les cuesta. Igual tuve suerte, una persona nos donó 50 pesos", dijo entusiasmado.
Hasta el momento, Techo Salta informó que ya se levantaron 50 viviendas en distintas zonas vulnerables de la ciudad. Sin embargo, el objetivo es cerrar el año con la construcción de 20 casas más, además de continuar con el trabajo de apoyo social y educativo en los barrios de Atocha, Juan Manuel de Rosas y Congreso.
Desde Techo se realizan encuentros con los vecinos de estos barrios a los fines de identificar problemas de estructura de toda la zona y los medios con los que se pueden resolver. Las necesidades más comunes son la falta de iluminación, la carencia de cloacas y la falta de obras en el mantenimiento de calles o construcción de cordón cuneta. Algunas de estas necesidades se solucionan con el trabajo en conjunto de los vecinos, mientras que otros se canalizan hacia las áreas gubernamentales competentes.
Identificación de necesidades
Para alcanzar el beneficio de una vivienda de emergencia de Techo, los vecinos que la requieran deben pasar por tres entrevistas con los asistentes de la entidad. De ser elegidos como beneficiarios, deben pagar un aporte simbólico por la casa que posteriormente un grupo de voluntarios construirá en su terreno.
Se trata de viviendas de madera de 18 metros cuadrados, que se asientan sobre pilotes que se entierran a 50 cm de profundidad. Desde el año pasado, la construcción incluye un kit eléctrico con una llave térmica y disyuntores.
Este año, y pese al clima, los chicos de Techo Salta no bajaron los brazos. El resultado fue positivo: de una u otra forma los salteños se sumaron.

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