Para el sindicato que nuclea a los trabajadores del petróleo y el gas de las provincias de Salta y Jujuy las expectativas -como todo el sector de los hidrocarburos- están puestas en lo que vaya a suceder con las decisiones que tome el gobierno central en relación al precio del gas en boca de pozo.
Sebastián Barrios es uno de los secretarios gremiales del Sindicato de Trabajadores del Petróleo y del Gas de Salta y Jujuy, y explica que "si se confirman los 47 dólares de los que se habla en los medios, las empresas tendrán más certezas y seguramente el gas de los pozos de la cuenca del NOA volverá a aparecer como sucedía hasta el año 2005 y dejaremos de depender del gas que ingresa desde Bolivia".
Barrios grafica que la situación de los pozos del NOA "puede ser apreciada a simple vista por cualquier ciudadano o vecino de esta región que no esté empapado de lo que es esta industria y con solo utilizar el sentido común. Si en el sur boliviano se explotan los pozos que producen millones de metros cúbicos de gas por día cómo se entiende que el norte de Salta, que comparte las mismas formaciones geológicas, registre la producción más baja de la última década con todo el perjuicio que eso significa, no solo para los trabajadores de esta industria sino para la región".
"Todo se debe a que el precio que se paga en Bolivia es internacional y varias veces superior a lo que se paga en Argentina", sintetiza el joven dirigente gremial.
Barrios asegura que con un nuevo precio del gas sería posible encarar excelentes y beneficiosos proyectos que actualmente están a la espera.
"Con un nuevo precio del gas en los campos argentinos se pondrán en marcha grandes proyectos que por el momento están a la espera de las definiciones políticas", sostiene.
"En nuestro caso particular del norte argentino se podrán llevar adelante proyectos como Río Pescado o Pizarro. Estamos seguros que apenas se acuerde el nuevo precio, estos proyectos se iniciarán, con todo lo que eso significa en la generación de puestos de trabajo para cientos de compañeros", expli ca.
A la espera
El sector espera que la situación mejore lo más pronto posible por la conservación de los puestos de trabajo y la producción.
"Por el momento todos cruzamos los dedos para que eso suceda en el menor tiempo posible, porque tenemos la esperanza que a estos dos le sigan otros y de esa manera contener laboralmente a una región que tiene muchas dificultades por sus elevados índices de desocupación", hace hincapié.
Campo Durán

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<div>Sebastián Barrios, secretario gremial del Sindicato.</div><div><br></div>
Sebastián Barrios, secretario gremial del Sindicato.


A los representantes de los trabajadores petroleros les preocupa también la situación de la refinería de Campo Durán, donde unos 200 operarios aguardan con expectativa lo que vaya a suceder la próxima semana luego de finalizada la conciliación obligatoria decidida por el Ministerio de Trabajo de la Nación entre la compañía Refinor y el gremio petrolero.
Y es que el gremio ha planteado la preocupación de que la operadora del complejo Campo Durán y del poliducto Campo Durán-Montecristo suspenda en sus actividades a sus operarios por la falta de materia prima -gas en este caso- para procesar en ese complejo ubicado en jurisdicción del municipio de Aguaray.
La reticencia de Bolivia de enviar gas que en volúmenes cada vez mayores comienza a utilizar el megacomplejo Gran Chaco de Yacuiba podría dejar ociosas varias de las instalaciones del complejo Refinor, lo que afectaría en forma directa a la fuente de trabajo de sus operarios.
En definitiva, el 60% de la actividad de Refinor gira en torno del gas, pero si deja de recibirlo desde Bolivia, como cualquier empresa que se queda sin materia prima dejará de lado ese negocio, afectando a cientos de puestos de empleo y producción para miles de usuarios.
Inaugurada en 1960, la refinería de Campo Durán se mostró durante medio siglo como el centro neurálgico de la industria hidrocarburífera del norte argentino. Hoy parece estar lejos de sus mejores momentos. Un nuevo precio del gas es la solución.

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Sección Editorial

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