Una disputa por tierras en el límite de San Ramón de la Nueva Orán enfrenta a la empresa El Tabacal y a un particular que viene reclamado desde hace varios años el dominio de esos terrenos, a partir de títulos originales que datan de la época de la fundación de la ciudad. Con estas y otras pruebas, el proceso judicial que incluyó certificaciones de escribanos y hasta intentos de acuerdos entre las partes, se ha dilatado inexplicablemente, mientras los terrenos en cuestión sufren permanentes modificaciones por los avances urbanos y las actividades agropecuarias del ingenio.
El proceso judicial se encuentra en el juzgado de 1era en lo Civil y Comercial de Segunda Nominación de Orán, a cargo de Cristina Barberá.
La disputa se suscitó a raiz de la demanda efectuada por el propietario del inmueble rural N§ 32, Oscar Fernández, quien abrió el proceso judicial contra El Tabacal por la "inconsistencia registral e inmobiliaria" de tierras que ocupa en el sector noroeste de la ciudad de Orán. Se trata de terrenos ubicados al límite de la zona urbana, al final de la calle San Martín, en parte del denominado Barrio Libertad.
En contacto con El Tribuno, Fernández aseguró que el proceso judicial de la demanda está trabado desde el 2007, aunque las denuncias datan desde el 2002 cuando la línea agrícola avanzó sobre esos terrenos y luego los asentamientos urbanos. Hubo oportunidades en los que la Justicia ordenó desalojos de los ocupantes, a través de fuertes operativos policiales que generaron serios disturbios. No obstante, nunca se aportó una solución de fondo.
"Se postergan plazos, se pierden los expedientes y luego vuelven a aparecer y así estamos desde hace años sin solución a este problema. Esto que tendría que ser un juicio sumario y administrativo se ha transformado en un dolor de cabeza que no tiene fin", expresó. Fernández señaló que ya se habrían efectuado actos de disposición sobre esas tierras, celebrando contratos de compraventa con personas carenciadas y asentadas ilegalmente en el lugar, en terrenos cuya titularidad es todavía objeto de investigación en el marco del proceso judicial.
"Lo más preocupante es que hay personas del barrio Libertad que manifiestan que la empresa y el municipio les vienen cobrando mensualmente un canon como contraprestación para obtener la escritura de sus lotes, cuando en realidad esos lotes no pertenecen al ingenio ni al municipio de Orán, sino que están comprendidas dentro de los límites del inmueble rural matrícula 32 de mi propiedad" expresó.
Para reforzar sus afirmaciones Fernández asegura que llevó adelante un estudio con los terrenos colindantes y todos coinciden en cuanto a los límites y superficies de la propiedad que reclama. "No estoy en un error. Los títulos adyacentes convalidan mi postura y hay documentación probatoria en la Justicia y también lo sabe el ingenio. Todo esto me hace sospechar de una parcialidad manifiesta en el proceso judicial" manifestó.
"He mantenido predisposición al diálogo y entiendo que esta es una situación muy delicada, pero la falta de atención a este tema me llevó a accionar en defensa de mi propiedad privada, ya que o existe confusión real sobre los límites de los terrenos o hay una evidente mala fe".

La cuestión geográfica

Consultado sobre la superficie de los terrenos en cuestión Fernández no pudo precisar con exactitud la cantidad de hectáreas. Son muchísimas, sostuvo al referirse al límite urbano norte de la ciudad de Orán, que sufre permanentes variantes y el lecho del río Zenta (hoy denominado río Blanco). “Existe un hecho natural e incontrastable, que es la ubicación del río Zenta que es el que se consigna en los títulos del inmueble de mi propiedad como el lindero norte de la misma. No es ninguna novedad, que a lo largo de sus 100 años de vida, Tabacal llevó a cabo obras sobre el cauce del río, que produjeron modificación de linderos y el paulatino avance de la empresa sobre tierras que ocupó todos estos años, pero que no encuentran respaldo en sus títulos de dominio”, sostuvo.

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