Llanto y gritos de dolor se escucharon en la casa velatoria de la calle Zuviría al 1700, ayer por la mañana. Eran los minutos de despedida de la mamá, los tíos y la abuela de los hermanitos León y Siro Balceda, de 4 y 16 meses, quienes murieron asfixiados por el humo del incendio que devoró la habitación donde vivían, en el pasaje Iruya 2258 del barrio Santa Victoria, la madrugada del viernes.
Familiares, amigos y vecinos acompañaron ayer el sepelio.
Las exequias se cumplieron en el cementerio de la Santa Cruz, a media mañana de uno de los días más fríos del año.
"Yo soy mamá de la madrina de Siro. Esa noche la mamá de los chicos estaba con mi hija. Ellas fueron a la vuelta a comprar cigarros y sandwiches. Mi hija ya volvía a mi casa. En ese momento pasó todo. Regina no abandonó a los bebés, ni nada que se le parezca", manifestó Fabiana Soraire.
"Ella se fue a comprar porque en su casa estaban sus familiares: una hermana, su otro hermano, la abuela, todos despiertos. Iban a acostarse. Todo lo que pasó fue una cosa del momento. Hubo un cortocircuito en la zapatilla", sostuvo.
"Aparte, tienen que ver la situación en la que ella estaba viviendo. Cómo le alquilaban el lugar. Era todo precario. Pasaba el cable de la luz al lado del caño de agua. Era desastroso. Fueron muchas cosas las que se juntaron. El dueño de la casa tiene responsabilidad por las condiciones en la que la tenía. Ella necesita mucha ayuda. No tiene dónde vivir. Queremos alquilar una casa para que ella se vaya. Por ahora se van a dividir los hermanos y ella estará conmigo", añadió.
Un doloroso accidente
Ayer se conocieron los resultados finales de las pericias realizadas por Bomberos y el CIF. Los exámenes concluyeron que el incendio fue accidental, generado por un cortocircuito en una zapatilla en la que estaba enchufada la estufa halógena. Esa zapatilla se recalentó y desató el foco ígneo.
La autopsia estableció que los chicos murieron por intoxicación por monóxido de carbono. Además, Siro Balceda había sufrido una broncoaspiración.
Tras el trágico suceso la madre de los bebés, una joven de 20 años, sufrió una profunda crisis de nervios y llanto y se desmayo. Fue contenida por el gabinete interdisciplinario del Ministerio Público Fiscal conformado por una asistente social y una psicóloga.
Dado que se trata de una familia que vive en condiciones de extrema pobreza y precariedad, la Cooperadora Asistencial de la Municipalidad se hizo cargo de los servicios fúnebres.
La tragedia
El viernes, alrededor de la 1, León y Siro dormían tranquilos en la habitación del inquilinato en el pasaje Iruya 2258 del barrio Santa Victoria, hasta que en determinado momento la fatalidad se apoderó del hogar y una zapatilla a la que estaba conectada una estufa halógena hizo un cortocircuito y las chispas tomaron contacto con material inflamable.
Las llamas se propagaron por toda la pieza. De repente se cortó la luz. Una densa columna de humo se formó y comenzó a sentirse el olor afuera. Un tío y una tía de los chicos, quienes también residen allí, pero en otras habitaciones, fueron los primeros en percatarse de la situación y corrieron hacia la pieza en cuestión.
León, el bebé más pequeño, fue rescatado por su tío, Juan Arce Gómez (22), quien lo tomó en brazos, corrió hacia la calle y le practicó reanimación cardiopulmonar.
Siro fue sostenido en brazos por su tía, una adolescente de 13 años. Los tíos, desesperados, intentaban que los niños volvieran en sí, pero no hubo caso.
Varios llamados al 911 alertaron sobre el incendio. A la 1.10 arribó al lugar un móvil con tres efectivos. Tras unos minutos llegaron Bomberos de la Policía y dos ambulancias del Samec. Los bomberos sofocaron el fuego, mientras que Siro fue asistido en una ambulancia y León en la otra.
Ambos pequeños fueron derivados en código rojo al hospital Materno Infantil. A la 1.42, los chicos fallecieron por una severa intoxicación con monóxido de carbono.El peligro de las redes precarias
Lamentablemente, la mayoría de los accidentes eléctricos resultan graves o mortales, por eso es necesario que se tomen precauciones: nunca hay que sobrecargar los tomacorrientes, sino colocar un solo enchufe por cada toma. Esto impide que se recaliente la instalación y previene posibles incendios. Además, se debe evitar el uso de triples y de zapatillas eléctricas.
Las zapatillas eléctricas están presentes en la mayoría de los hogares y su uso permite llevar electricidad a sitios donde no existen enchufes y conectar más de un aparato. Esa sobrecarga es el mayor riesgo. Su uso puede resultar extremadamente peligroso y desencadenar incendios.
En el caso de optar por utilizar una zapatilla eléctrica se debe controlar siempre su temperatura, a través del tacto de la base.
Si la temperatura es muy alta se debe desenchufarla inmediatamente, para luego retirar los artefactos que estaban conectados a ella. Otro punto importante es evitar el tránsito de niños y mascotas sobre los artefactos, ya que se pueden enredar y ser víctimas de electrocución. Es fundamental revisar que el cable conductor no tenga fisuras y que el enchufe esté en buenas condiciones. También se debe evitar dejar líquidos cerca de instalaciones eléctricas. Un derrame puede provocar cortocircuitos. Si se detecta algún problema mayor, se debe llamar a un electricista.
Fatalidad
Al menos siete personas murieron en incendios accidentales ocurridos en lo que va de este 2016 en la provincia de Salta.
18/02/2016
En Misión San Francisco, Pichanal
Florencia Villagrán (6) falleció a raíz de las graves quemaduras que sufrió al quedar envuelta en llamas en un incendio que se desató en su casa, por quema de basura.
07/04/2016
En El Refugio, Molinos
Angélica Guaymás (75) y su nieta Antonela López (4) perdieron la vida en un incendio originado por una vela en una humilde casita de adobe, propiedad de la mujer.
10/05/2016
En la ciudad de Orán
El conocido periodista de televisión Luis Donat (46) perdió la vida poco después de que su motocicleta se incendiara dentro de la pieza que alquilaba. Murió por asfixia.
14/07/2016
En General Mosconi
Andrés Arce Ruiz, de 80 años, murió carbonizado en una precaria vivienda hecha de madera en un paraje cercano a General Mosconi. El fuego se inició por una vela.
16/07/2016
Heridos en la capital salteña
Tres niños de 3, 2 años, y un mes de vida se salvaron de milagro. El departamento donde viven, en el Bº Casino, se incendió. Sufrieron intoxicación y quemaduras.
25/08/2016
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En Bº Constitución hubo una sobrecarga eléctrica en un cableado que se hallaba sobre una madera y se desató un incendio que dejó en la calle a una familia.

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Sección Editorial

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Fernando Suarez
Fernando Suarez · Hace 21 días

"Aparte, tienen que ver la situación en la que ella estaba viviendo. Cómo le alquilaban el lugar. Era todo precario. Pasaba el cable de la luz al lado del caño de agua. Era desastroso" Con respecto a esta frase de la nota, me pregunto : Cual es el rol del estado ?. Quizas un control municipal habria evitado esta tragedia. A mi me quisieron alquilar un monoambiente y los cables sueltos por el cielorraso, una caja de cables a lado de la ducha...Por seguridad tuve que volver al lugar donde estaba, pues el lugar por alquilar no cumplia con los requisitos minimos de seguridad. La dueña me preguntò: "A vos queres caño corrugado" ? .Tengo las Grabaciones Fotos y Documentos. Sr Intendente podrìa mandar a controlar a los que alquilan sinrespetar las normas y aplicarles una severa multa?..Ehh allì otra fuente de ingresos a nuestras queridas arcas municipales¡¡ Que tristeza ¡¡¡

rosanna bello
rosanna bello · Hace 22 días

a veces la fatalidad juega en contra; viví una situación angustiante por culpa de un ventilador de pie (comprado en el exterior) y gracias a Dios no pasó a mayores. Como dice la nota, muchas veces los equipos utilizados, aparatos, conectores, distribuidores son de muy mala calidad y ello desencadena la tragedia. Tal vez sea una cuestión de suerte pero es preferible pagar un poco más y comprar seguro

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