En enero de este año la nalga y la colita de cuadril costaban $69, la bola de lomo $60, el vacío $64. Asimismo, en los albores del 2015, la costilla estaba en $57 y el pollo a tan solo $16.
Por estos días, tras las fuertes subas, se necesita más de un billete de cien pesos para cargar en el changuito cortes vacunos. Si bien el precio de la carne se disparó en noviembre, antes del balotaje que catapultó a Mauricio Macri en la presidencia, en las góndolas hubo remarcaciones continuas a lo largo de este año.
La carne registraba incrementos más módicos que los actuales. Ese aumento sostenido, que se situaba alrededor del 2% mensual, tuvo una escalada considerable en los días previos al balotaje. Las alzas empezaron entre un 10% y un 20%, pero, según los datos relevados durante esta semana, algunos cortes ya han subido hasta un 86%.
En un cuadro de economía inflacionaria continua, que persistió en los doce años de kirchnerismo, los precios de la carne nunca fueron en bajada.
La postura política
Días atrás el ministro de Agricultura de la Nación, Ricardo Buryaile, aseguró que desde que asumió Cambiemos, el precio de la carne disminuyó un 10% con respecto a las subas de semanas previas al 10 de diciembre.
El funcionario subrayó: "Cuando llegó el kirchnerismo había 60 millones de cabezas, hoy tenemos 50 millones, han destruido la ganadería. Argentina perdió 10 millones de cabezas; entonces cuando se autorizan las exportaciones, es mucho más difícil hacer nacer un ternero que agregarle kilos al que ya tienen, por eso el productor ganadero ha decidido quedarse con el animal para ponerle más kilos para exportar".
"Nosotros estamos decididos a que el consumidor no pague ese precio, si tenemos que importar costillas del Uruguay lo vamos a hacer sin ningún problema; esta es una época del año que se consume mucho asado y necesitamos mucho más asado que el que tenemos en la faena", advirtió Buryaile.
Debido a ello, la estrategia de los productores se situaría en disciplinar el consumo nacional, es decir, direccionar las compras hacia los cortes que tienen menos demanda en el plano internacional. Por ello, la mayor parte de las ofertas se detectan en los trozos como el osobuco y el sobaco, que están a $59 y $99, respectivamente.
Ciertamente siempre fueron los cortes de menor valor absoluto, pero en términos relativos la tendencia se confirma, ya que son aquellos que registraron los menores porcentajes de aumento. Son del 20% aproximadamente.
Días atrás, por cierto, el Gobierno nacional eliminó las retenciones a la exportación de carnes que era del 15%.

No se compran otros cortes, se reducen las raciones
Pese a las subas, la carne sigue entre las favoritas a la hora de cocinar. A pesar de los aumentos en la carne, el consumo no cesa, las preferencias pueden más que los precios. En este caso se hace ostensible que los gustos y las tradiciones culturales pueden resultar más influyentes que los costos.
Una vecina de barrio San Francisco afirmó que sería capaz de gastar "lo que sea" si de comer carne se trata.
"En mi casa todos los días se come carne, si no es como que nos falta algo, no nos llenamos", decía socarronamente mientras reconocía que los recientes aumentos serán un duro golpe para su bolsillo.
No se resignan
Consultada por este medio sobre la posibilidad de cambiar esos hábitos alimenticios, Norma reconoció que los exorbitantes precios la obligarán a reinventar sus propuestas culinarias. "A mí no me molesta tanto, pero mis hijos ya están muy mal acostumbrados", aseguró.
Los carniceros afirmaron que los salteños ya se animaron a hacer extensivo el diagnóstico a todos los argentinos, optan por los cortes más costosos, los de la "pistola".
Son las partes extraídas del flanco posterior de la res, es decir, el lomo, la nalga de adentro, la cuadrada, el peceto, el cuadril y el bife angosto.
El mercado
Los comerciantes comentaron que los consumidores no dejaron de asistir, pero que sí disminuyeron las raciones. "Acá hay unos cien clientes fijos que vienen siempre, ninguno dejó de venir", decía un carnicero de barrio El Tribuno, y añadía que "lo que sí se vio es que empezaron a comprar menos cantidad". Sin embargo, no cambiaron los cortes de preferencia, la "pistola" sigue siendo la que se compra con más asiduidad.

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Sección Editorial

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RICO TIPO
RICO TIPO · Hace 11 meses

ESTE PAIS NUNCA SALDRA ADELANTE NI PARARA LA INFLACION PORQUE ESTA LLENO DE CORRUPTOS, VIVOS, OPORTUNISTAS Y CIPAYOS.


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