Un persona fue detenida este mediodía y un efectivo policial sufrió heridas leves en medio de un enfrentamiento de la fuerza de seguridad con vendedores ambulantes en el barrio porteño de Flores.
Un fuerte despliegue de la Policía Federal, con más de 300 efectivos, intentaba impedir que los vendedores se ubiquen sobre las veredas de la avenida Avellaneda, entre Nazca y Cuenca, dado que no cuentan con permiso ni facturación. Hubo corridas y máxima tensión en horas de la mañana, cuando los efectivos de la Policía Federal avanzaron en bloque contra los manifestantes, que para resistir arrojaron piedras sobre el operativo.
Unos 100 manteros desalojados en Flores cortaron ayer la calle Avellaneda, desde su intersección con la avenida Nazca hacia el oeste, en protesta por el operativo realizado el pasado lunes por efectivos de las policías Metropolitanas y Federal, que permanecían en la zona, y en el marco de nuevos incidentes detuvieron a un hombre de unos 30 años por arrojar piedras a los uniformados.
"Los manteros marcharon varias veces por la avenida Avellaneda exigiendo a los comerciantes de la zona que cierren sus locales bajo el argumento de que "trabajamos todos o no trabaja nadie", aseguró un vocero del Ministerio de Justicia y Seguridad porteño. En el marco de los incidentes, los policías también arrojaron gas pimienta a un mantero de origen africano, que no fue detenido y se retiró del lugar por sus propios medios.
Los policías mantienen desde el lunes un vasto operativo de control a lo largo de 10 cuadras de la avenida Avellaneda, desde la avenida Nazca hacia el oeste, para evitar que los cerca de 500 manteros que tenían sus puestos en el lugar vuelvan a desplegar sus mercancías en las veredas y parte de la calle.
En la zona se registraron algunos incidentes entre manteros y policías que trataron de impedir sin éxito el corte de la avenida Avellaneda, que en horas del mediodía permanecía interrumpida a la altura de Flores. Los manifestantes arrojaron piedras a los policías y la protesta se prolongó con cánticos y reclamos, entre ellos el rechazo a la alternativa planteada por el Gobierno de la Ciudad para que se instalen en un galpón ubicado en Perón al 3.000, en el barrio de Once. En la zona del conflicto, en el barrio de Flores, se encuentra instalado desde hace 20 años un centro comercial conformado por cientos de comercios dedicados, básicamente, a la venta de ropas y productos de mercería.
Los policías no actuaron hasta que el jefe del operativo dio la órden y allí comenzaron los incidentes.

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