Alumnos de la escuela técnica 3.138 Alberto Einstein crearon una mochila con sensores para que las personas ciegas puedan desplazarse mejor; un verdadero complemento para los bastones blancos que hacía mucha falta. Estos sensores colocados en los tirantes de la mochila, a la altura de los hombros, pueden detectar a un metro de distancia los objetos ubicados adelante y de la cintura para arriba de un no vidente.
El profesor orientador Armando Tolaba explicó que el novedoso prototipo "no viene a reemplazar al bastón porque ellos aprenden a usarlo desde muy chiquitos, pero sí para suplir situaciones que no pueden detectarlas con el bastón".
El relato de Lucas Suárez, uno de los alumnos del cuarto año que participó del proyecto "Tecnovidentes", fue decisivo para emprender la idea. "En mi barrio había un arbolito bajo y siempre venía un hombre ciego y lo cabezeaba porque el bastón no podía detectarlo. También tengo un familiar ciego que sufre estos problemas de media altura y siempre necesita de un acompañante para salir a la calle. Cuando el profe nos pidió proponer ideas, traté de pensar en él, en cómo mejorarle su calidad de vida y seguridad", contó el chico.
El grupo de alumnos y Tolaba conversaron con personal de la Escuela Corina Lona. "Nos recomendaron impulsar su uso en jóvenes porque están más dispuestos a cosas nuevas y a poder aprender el manejo de otros recursos para movilizarse en la vía pública, ya que las personas mayores son media reacias a lo nuevo; la idea es orientarlo en ese rango de edades, desde los 15 hasta los 40 años", comentó el docente.
El dispositivo consta de una parte de control, la cual utiliza sensores de ultrasonido cuya señal se procesa en una placa conversora, que transforma la señal analógica en digital. Los sensores de ultrasonido detectan a distancia los objetos y a una zona determinada manda un pulso al controlador programable y de esa manera se activa el vibrador o el sonido, dependiendo qué tanto se aproxime al objeto. Se abastece de una batería que dura 24 horas continuas. El costo fue de unos 4 mil pesos.
El alumno Pablo Jacinto trabajó junto con sus compañeros dos semanas de forma intensa. "En general, no costó mucho hacerlo porque lo trabajamos en equipo, éramos 20 chicos, una parte hacía viabilidad, otro grupo armaba la caja, otros hacían la programación, otros la mochila, otros las entrevistas, y entre todos lo pudimos terminar", destacó.
La mochila está casi lista, sólo le faltan pulir unos detalles. La directora María Elba Frutos destacó que "para nosotros es muy importante que los chicos demuestren lo que saben". En un certamen nacional organizado por la Fundación Siemens, el invento obtuvo el primer puesto a nivel regional. Un orgullo.

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Huracán del Norte
Huracán del Norte · Hace 28 días

Felicitaciones!!!! A los estudiantes, al profesor y a la directora de la institución.


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