Antes que nada es preciso saber por qué se producen las quemaduras. El sol emite energía continuamente gracias a diferentes tipos de radiaciones, entre las que están los rayos X (filtrados por la atmosfera), las ondas de radio (que no queman), y por último existe la luz visible y dos tipos de radiaciones que no podemos percibir con la vista: las infrarojas o IR, que calientan pero no queman; y las famosas radiaciones ultravioletas (UV), que es la más nociva y contra la que nos protegerá la crema solar. La radiación ultravioleta se divide en tres tipos: UVA, UVB y UVC. Las radiacones C las absorbe la capa de ozono, así que no nos tenemos que preocupar, pero las otras dos si llegan hasta nosotros, y sobre todo hay que preocuparse por las B.
"Los rayos UVA son los que producen el típico bronceado, pero no penetran demasiado en la piel. Los efectos más nocivos los producen las radiaciones UVB, ya que sus efectos son a largo plazo y con efectos acumulativos por eso se dice que la piel tiene memoria. Estas radiaciones son las responsables de las quemaduras y de los futuros cáncer de piel, ya que la piel conserva las lesiones antiguas. Así, cuando una persona se quema de forma repetida en la juventud, hay más posibilidades de que tenga un cáncer de piel, o sea que se acumularán las probabilidades de llegar al cáncer", explicó Pedro Bilyk, jefe del Departamento de Psicología del Centro de Excelencia para la Atención de Quemaduras, del Hospital Alemán. Ahora bien, ¿cómo actúan ante las radiaciones los protectores solares? "Está probado que esas cremas contienen una serie de sustancias químicas cuya función es absorber las radiaciones ultravioletas. Por ejemplo, el avobenzone o el Parsol absorben los rayos UVA, y el octil metoxicinamato, omosalato, octil salicilato y el padimate absorben los rayos UVB. Además, estas cremas suelen contener fórmulas hidratantes con vitaminas A, E o B5", detalló Bilyk.
Pero además, las cremas tienen los típicos números 20, 30, 60, etcétera que marcan el factor de protección solar (Sun Protection Factor o SPF en inglés). ¿Qué significan estos números?, el dermatólogo Carlos Suárez dijo que "una persona con la piel muy blanca, que normalmente tarda un minuto en quemarse (es exagerado, pero sirve para explicar), si usa un factor de protección 15, tendrá 15 minutos de protección contra el sol. Si la persona es más morena y, normalmente, tardaría 10 minutos en quemarse, usando el mismo factor de protección 15, tardará 150 minutos. Es decir, los números de protección vienen a decirnos el tiempo que aguantaremos sin que las radiaciones penetren en nuestra piel, multiplicando el tiempo que nuestra piel aguanta normalmente, y dependerá del tipo de piel que tengamos y de lo elevado que sea este número en la crema".
Agregó que "según la clasificación actual existen cremas de protección mínima (SPF 2 a 11), protección moderada (SPF 12 a 29) y protección alta (SPF igual o mayor a 30). Incluso hay protectores 85".
Lo mejor será consultar al médico o farmacéutico sobre el factor adecuado para cada piel.

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