_ ¿Cuándo visitará Salta?
_¡Salta! Aún no lo tenemos definido, pero alguna vez volveré. Recién estamos empezando esta etapa.
Ya no hay grabadores encendidos. Durante segundos, el presidente de la Nación, Mauricio Macri, mira a la cámara. Son los últimos segundos de una entrevista que se extendió por casi una hora en la Quinta de Olivos y que ayer publicaron El Tribuno y los cinco medios gráficos más importantes del interior del país.
El viernes hacía calor en Buenos Aires, pero más se hacía sentir la humedad. La cita era a las 17.
El chofer del taxi se sorprende que dos personas le señalen como destino la Quinta presidencial de Olivos. Más asombro expresa al saber que se trata de dos periodistas salteños que entrevistarán al Presidente. "¿En serio?", insiste el conductor. El taxi avanza y empiezan a aparecer las murallas de la Quinta. Recorre, cien, doscientos y más metros por una avenida. Gira y frena donde se le indica: en la calle Carlos Villate.
"Encontramos un desmanejo de lo público casi inédito en la historia de la Argentina".
Desde afuera se aprecia cierto deterioro en los muros. No reluce el cuidado que la imaginación impone para una residencia presidencial. Hasta se ven que las malezas ganan terreno, al igual que la humedad.
"No puede estacionar aquí", le indica una policía al cordial chofer. "Se bajan y me voy", le responde. Otros efectivos custodian ese sector. Allí también hay una garita y al lado está la entrada por la que se acordó el ingreso a la prensa.
macri1.jpg
<b>Siguió el diálogo</b> En los jardines de la residencia, Macri continuó exponiendo sus expectativas de gobierno.
Siguió el diálogo En los jardines de la residencia, Macri continuó exponiendo sus expectativas de gobierno.

La seguridad en Olivos
La puerta se abre, aunque antes los empleados de la Quinta piden identificación para chequear nombres en una lista. Rápidamente, ingresan los periodistas de El Tribuno y los de los otros medios del interior. En los primeros pasos recaen las medidas de seguridad. Hay que cumplir con los mismos controles que se exigen, por establecer alguna comparación, en los aeropuertos. Por un escáner se revisan los portafolios y mochilas. Al costado un molinete, que también funciona con el sistema biométrico, detiene la circulación. Debe pasar uno por uno, sin prisa. Por protocolos de seguridad, los agentes de prensa y el equipo del presidente Macri advierten que está prohibido tomar fotografías de la Quinta.
Por los senderos que cruzan las áreas de esa inmensa propiedad están apostados los clásicos carros tipo golf. En el camino quedan hombres de traje y personal de mantenimiento. Colaboradores de Macri sostienen que en este tiempo los trabajadores de Olivos ven con asombro que se los salude o se los mire.
"Vamos a empezar obras del plan Belgrano, la prioridad es la ruta 9/34".
En el trayecto a pie, que se extendió por unos 300 metros hasta la sala de la entrevista, se impone el verde de los jardines internos. Su estado es más propio al de una residencia presidencial. La sala, de paredes blancas y sillones negros, llamativamente no tiene nombre. Solo se pudo saber que está colindante al despacho del primer mandatario. De esa sala sobria sobresale un cuadro de Belgrano. La nota se retrasa. Los periodistas de La Gaceta de Tucumán, el diario Río Negro, la Capital de Rosario y La Voz del Interior hacen memoria. No recuerdan que en este milenio un presidente de la Nación haya abierto las puertas de Olivos a la prensa del interior. Para El Tribuno también es un hecho inédito. Media hora después entra el Presidente. Su vestimenta está desprendida de formalidades. Es viernes.
Calzado sin media, un pantalón claro, una camisa celeste y un ambo azul. Descontracturado, saluda al reducido grupo de periodistas. La entrevista cobró un ritmo dinámico. Tras decir que "el sistema está podrido", en referencia a la triple fuga; que en el norte lo primero será reforzar la frontera en la lucha contra el narcotráfico; defender la constitucionalidad de la designación en comisión de los dos jueces de la Corte; dejar en claro que recibió un Estado con un desmanejo insólito de lo público en la historia de Argentina; entre otras definiciones, Macri caminó y posó en los jardines para las fotos. Y se sorprendió al recibir el ejemplar de El Tribuno del 11 de diciembre, un día después de su asunción. Ante todos, tuvo palabras de fascinación al ver la foto de su hija Antonia.
macri2.jpg
<b>El lugar </b>El salón donde se desarrolló la charla con El Tribuno no tiene nombre. Allí solo sobresale la imagen de Belgrano.
El lugar El salón donde se desarrolló la charla con El Tribuno no tiene nombre. Allí solo sobresale la imagen de Belgrano.
Sin medias
Zapatos marrones, pantalón blanco y un ambo azul. No tenía medias. Macri guardó el traje y optó por prendas más a la moda. Al terminar la nota, se fue a la quinta Los Abrojos, donde se fisuró una costilla al jugar con su hija


¿Qué te pareció esta noticia?

Sección Editorial

Comentá esta noticia


korolev Serguei
korolev Serguei · Hace 10 meses

porque no habla de la persecusion politica a los periodistas q no comulgaban con este , esto se parece a la dictadura pero esta ves mataran sus convicciones, sus ideas , por lo que el cree


Se está leyendo ahora