El Crossfit es un programa de acondicionamiento físico general, amplio e inclusivo, que tiene como objetivo el desarrollo de todas las capacidades físicas.
La funcionalidad, la variedad y la intensidad son sus pilares.
Crossfit reconoce diez capacidades físicas: fuerza, potencia, velocidad, coordinación, precisión, resistencia muscular, resistencia cardiorrespiratoria, flexibilidad, equilibrio y agilidad.
La idea principal es entrenar las capacidades físicas básicas del individuo a través de ejercicios funcionales.
El hecho de trabajar movimientos y cadenas musculares en lugar de músculos aislados favorece el entrenamiento completo y rápido.
En las sesiones se trabaja con una intensidad muy alta y un tiempo reducido: ninguna sesión debería exceder los 50 minutos de duración. Cada día se realiza un Workout of the Day (WOD, "entrenamiento del día") que consiste en varios grupos de ejercicios funcionales organizados en forma de circuito y regulados por intervalos de trabajo con un descanso escaso.
El trabajo de la fuerza muscular de todo el cuerpo es un básico en el Crossfit, ya que se trabaja con cargas altas y mucha intensidad.
También se mejora la capacidad aeróbica y otras capacidades físicas como la flexibilidad, la coordinación o la agilidad.
En los entrenamientos nunca se utilizan máquinas, pero sí material como barras olímpicas, pesas rusas, sacos con distintos pesos o balones medicinales.
Además, se trabaja a menudo con ejercicios con el propio peso corporal.
Algunos de los ejercicios más utilizados en los WOD provienen de la halterofilia, como las cargadas de potencia. Otros son ejercicios más tradicionales como dominadas, saltos sobre alturas, abdominales con carga o flexiones.
Lo más importante es que durante todo el entrenamiento se realiza un trabajo de alta intensidad y corta duración.
Son habituales las rondas de ejercicios multiarticulares y funcionales por intervalos de 30 segundos realizando el mayor número de repeticiones posibles de cada uno de los movimientos.
¿Quién puede practicar Crossfit?
Antes de empezar el entrenamiento es necesaria una buena base física. Además, antes conviene hacer alguna clase de adaptación en las que se enseña la técnica de los movimientos básicos.
En muchos casos se ha hablado del uso de “movimientos peligrosos” en el Crossfit: con una buena técnica y un control corporal no debería haber peligro de lesión. Cada participante debe ser consciente de sus capacidades y limitaciones para poder trabajarlas y progresar poco a poco. La base del Crossfit es siempre competir contra uno mismo y conseguir superarse día a día.
Ventajas
Acondicionamiento total del cuerpo: los ejercicios funcionales y multiarticulares ayudan a entrenar movimientos completos que implican cadenas musculares.
Diversidad y diversión: se realiza en grupo, por lo que el componente social cobra protagonismo.
Prevención de lesiones: tanto la ganancia de fuerza muscular como el conocimiento de la técnica correcta a la hora de realizar los ejercicios nos ayuda a prevenir posibles lesiones.
Adaptación a cada individuo: cada participante trabaja con el peso que considera apropiado o con su propio peso corporal y en clases de un determinado nivel.
Mejoras físicas en poco tiempo: al ofrecer al músculo un estímulo diferente al que suele estar sometido, los cambios se producen en un corto espacio de tiempo, sobre todo al principio. Además, la alta intensidad de los entrenamientos favorece la ganancia de fuerza y la pérdida de grasa.
Perfecto como entrenamiento complementario para otras disciplinas: al desarrollar las capacidades físicas básicas, el Crossfit es utilizado por deportistas muy diversos como complemento. Desde corredores a practicantes de artes marciales.

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