"¿Qué placer encuentra un masoquista en los golpes, qué siente un fetichista frente a su objeto de deseo, qué fascina al exhibicionista al exponer sus genitales, qué lleva a un pedófilo a fantasear con un menor...?", se pregunta Juan Yesky en una nota especial para RevistaOhlala.com.
El "Manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales" caracteriza a las parafilias como "impulsos sexuales intensos y recurrentes, fantasías o comportamientos que implican objetos, actividades o situaciones poco habituales". La fuente principal de placer no está en la cópula, sino que la excitación se alcanza en torno algún objeto o acción en particular .
Respecto a las causas de la enfermedad, -explica Yesky- se sostiene que el factor desencadenante suele tener su origen en la infancia o primera adolescencia. Como en todo trastorno o desorden de la conducta confluyen factores biológicos, sociales y ambientales.
De los reiterados casos clínicos estudiados, se desprende que muchos estímulos visuales, auditivos y táctiles experimentados en épocas tempranas adquirieron un particular significado en cada paciente. En esa experiencia, cada quien ha abrochado una particular forma de goce. Por desplazamiento, distorsiones u omisiones de las conductas sexuales deseadas, una acción erótica se transforma en una desviación sexual.
Esta práctica de carácter "adictivo" suele, en la reiteración compulsiva, terminar en actos desadaptativos y, en muchos casos, peligrosos. Estos cuadros provocan malestares clínicos significativos y deterioro en las relaciones familiares, sociales y laborales.
Quienes padecen estas desviaciones suelen aparentar ser personas "normales" -sigue Yesky-. Presentan considerables limitaciones en la capacidad de sentir y expresar afecto hacia otra persona. Suelen persistir en sus prácticas sexuales y, según la gravedad (leve, moderada o severa), estas desviaciones pueden ser difíciles de revertir. Muchos tienen antecedentes penales o son potenciales actores de delitos.
Como siempre, el mejor consejo es acudir a un profesional calificado.

Tipos de parafilia

Las principales parafilias se clasifican en torno a las siguientes alteraciones a la norma:
  • Exhibicionismo: exposición recurrente de los propios genitales en forma inesperada a un extraño

  • Fetichismo: fantasías sexuales recurrentes y altamente excitantes ligadas al uso de objetos no animados (los fetiches suelen relacionarse con ropas o artículos para travestirse o con aparatos u objetos utilizados para estimular los genitales)

  • Froteurismo: deseo recurrente por tocar o rozar a una persona en contra de su voluntad

  • Pedofilia: fantasías, impulsos o comportamientos que impliquen actividad sexual con niños o niñas

  • Masoquismo sexual: el hecho real (no simulado) de ser humillado, golpeado o atado, así como cualquier otra forma de sufrimiento

  • Voyeurismo: la necesidad imperiosa de observar en forma oculta a personas desnudas o que se encuentran en plena actividad sexual
Hasta mediados del siglo pasado, la homosexualidad, la práctica del sexo oral y la masturbación eran consideradas conductas parafílicas. La cultura y las preferencias aceptadas o consensuadas con el tiempo fueron recortando y ajustando el manual diagnóstico.
Lo que persiste es el dato de que las conductas parafílicas son más comunes en hombres que en mujeres, por el predominio de la erotización visual masculina por sobre las preferencias eróticas táctiles de la mujer.

Las siete parafilias más raras

Con amor, sin amor, con dolor, con toda clase de fluidos, entre dos, tres, diez personas, una sola y lo que no puedas imaginar. Cuando se trata de algo tan complejo como el sexo, las posibilidades son infinitas. De acuerdo a las normas sociales a las que la persona debe ajustarse, sus fijaciones sexuales pueden resultar extrañas, perversas o hasta enfermizas, aunque siempre placenteras. Las perversiones más extrañas, según "Ojo Científico".
  1. El parcialismo es el interés sexual por una parte del cuerpo que despierta tanto interés erótico como los genitales o, incluso, más. La más común es la podofilia, el fetichismo por los pies. También está la maschalagnia, por las axilas; la nasofilia, por las narices; la tricofilia, por el cabello y la pygofilia, por las nalgas.

  2. Se conoce como clismafilia a la parafilia consistente en recibir placer sexual por la introducción de líquidos en el ano. Para la estimulación sexual, los clismafílicos se realizan enemas. Esto resulta preocupante para muchos médicos, ya que lo que suelen utilizar los clismafílicos para entretenerse termina siendo peligroso.

  3. La urofilia, también conocida como urolagnia, es la capacidad de excitarse y de tener placer sexual por la orina, ya sea bebiéndola o bañándose en ella. También es considerada como un tipo de humillación del masoquismo. La coprofilia es el fetichismo por los excrementos.

  4. Los escatalógicos telefónicos llaman a personas inocentes para hacerles propuestas indecorosas, hablar de sexo de forma explícita o bien para engañar a la persona hasta hacer que esta revele intimidades o algo sexual de sí mismos. Estudios científicos han demostrado que está relacionado con conductas e historiales criminales, antisociales y exhibicionistas.

  5. La eproctofilia es el fetichismo por los gases. Los eproctofílicos a menudo son vistos como una forma de coprofílicos, ya que despiertan su líbido oliendo flatulencias humanas.

  6. Para los triolistas, tres no son multitud. El triolismo es el impulso psicológico del individuo que le incita a fantasear y a practicar actos sexuales en grupo, con varios compañeros al mismo tiempo, ya sea en presencia de una, dos o más personas. Está relacionado con el exhibicionismo.

  7. Si existe un tabú más grande que el del sexo, es el de la muerte. La necrofilia es la atracción sexual por los cadáveres. Los necrofílicos no solo "ven gente muerta", sino que los fornican.

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