La alta productividad es la máxima aspiración corporativa del momento. Las empresas la recompensan con un ítem muy destacable en los recibos de sueldo. Por ello no resulta extraño que la mayoría de los empleados se esfuerce por alcanzarla. Sin embargo, ver televisión antes de dormir, invertir mucho tiempo en las redes sociales, no hacer ejercicio y ser multitareas atentan contra este objetivo según el sitio Tips4life.
La caja boba
Luego de un día ocupado en el trabajo, la mayoría de las personas tiende a sentarse frente al televisor. Después pasan a su habitación y continúan viendo tele. Lejos de relajarlos, este estímulo audiovisual termina por agotarlos más y más, incluso muchas veces se desvelan porque se enganchan con alguna serie o película que termina por alejarlos de los brazos de Morfeo. Lo más recomendable es sacar la caja boba del cuarto para ver cómo se duermes mejor y por más tiempo. A la mañana siguiente la persona se siente fresca y renovada para empezar una jornada laboral al 100%. En lugar de ver tele, se puede conversar con la pareja, jugar con los hijos o leer.
La red de redes
Nadie puede negar que las redes sociales nos ayudan a estar en contacto con la familia y amigos. Sin embargo, cuando chateamos, posteamos y compartimos perdemos el sentido del tiempo y desperdiciamos muchas horas con el dedo deslizando el cursor. Las redes hacen que nos desvelemos, ocasionando irritabilidad al día siguiente. En el trabajo también termina por distraernos cuando llega alguna notificación de nuestros contactos. ¿El resultado? Perdemos concentración y, por lo tanto, somos menos productivos.
La mayoría afirma que sus ocupados horarios no le permiten hacer ejercicio. Pero ¿acaso no tenemos una ventana de 20 minutos en un día de 24 horas para hacer alguna actividad física? Ya sea antes de ir al trabajo o al volver, se puede trotar o caminar durante 20 minutos todos los días. Quizá no sea mucho tiempo, pero el cuerpo y la mente se beneficiarán altamente con esta práctica. Si la disponibilidad de horario es mayor se puede optar por una clase de yoga, por ejemplo. No solo se estará trabajando el físico, sino también la mente. La consecuencia es ser más productivo y estar más concentrado.
Multitareas
Muchos se enorgullecen al ser capaces de hacer varias cosas en simultáneo. Incluso consideran que esta habilidad es necesaria, si quieren ser exitosos. No obstante, en lo que a productividad se refiere, no necesariamente es una virtud. Cuando somos multitasking es posible que nos enfoquemos en lo que hacemos, pero eso no quiere decir que nos concentremos en cada actividad por igual. Incluso, es altamente probable que no todas las tareas estarán terminadas a tiempo y eso será perjudicial en nuestro desempeño. Enfocarnos a pleno en una sola tarea nos traerá mejores resultados.

¿Qué te pareció esta noticia?

Sección Editorial

Comentá esta noticia



Se está leyendo ahora