Finalmente, el juez federal Marcelo Martínez de Giorgi fue ayer a la sede de la Fundación Madres de Plaza de Mayo, pero no logró que Hebe de Bonafini declarara, amparándose en un derecho constitucional. Apenas firmó documentación, un trámite que llevó pocos minutos. En consecuencia, sigue sin hablar ante la Justicia sobre los fondos que recibió para construir viviendas por el programa Sueños Compartidos.
Había sido citada para declarar por segunda vez el jueves pasado, pero no fue a tribunales y tras la orden de detención, protagonizó una serie de sucesos con ribetes escandalosos, acompañada por varios representantes del kirchnerismo "duro". Ese mismo día, el magistrado dejó sin efecto la orden de detención, con el compromiso de ir a declarar esta semana. Pero tampoco fue; tuvo que trasladarse el juez hasta la sede de la Fundación.
Lo del jueves
La causa aborda un supuesto desvío de más de 200 millones de pesos (unos 13 millones de dólares) en el programa Sueños Compartidos. Ante los periodistas, luego de la visita del juez, dijo: "Lo que pasó el jueves fue una protesta para terminar con esta vergenza y que sirva para que cada vez estemos más cerca de la justicia y más lejos de esos jueces". Las afirmaciones a la prensa las hizo acompañada por siete madres de la asociación, y exceptuó de las críticas al juez federal Daniel Rafecas y al exmiembro de la Corte Suprema de Justicia Raúl Zaffaroni.
Relató que el encuentro con Martínez de Giorgi, que tuvo una duración de unos 15 minutos, fue "distendido" y que no dejó de sugerirle que "hiciera un reclamo" por la cantidad de efectivos policiales y coches hidrantes que se hicieron presentes el jueves para detenerla y que, según le dijo el juez, "no era lo que había pedido", aclarando que él había indicado que se hicieran presentes "cinco mujeres" para ejecutar la orden. Bonafini volvió a defender su acción, fundamentó: "Es una posición que uno toma y que tiene que ser honesta y clara: decir "señores, paren la mano, basta, no se puede seguir''". Y reiteró que no tiene miedo de ir a la cárcel porque "a las madres ya nos pasó lo peor", al referirse a la desaparición de sus hijos.
Bonafini tiene de 87 años. Junto a ella, el magistrado citó a declarar en la causa a otras 42 personas, varias de ellas figuras políticas y altos cargos de los gobiernos de Néstor y Cristina Kirchner.

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Sección Editorial

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ALBERT LUIS
ALBERT LUIS · Hace 1 mes

los que DEFIENDEN A UN DELINCUENTE ....SON IGUAL QUE ELLOS..........que otro calificativo le puede merecer a esta Sra..........siempre saco REDITO POLITICO Y ECONOMICO DE LA SANGRE SE SUS SERES QUERIDOS..........pero se paso de la linea.........se aprovecho al maximo , uso como BANDERA EL DOLOR AJENO ...para su beneficio, y vaya...que se lleno los bolsillos..ojala el tiempo le de lugar para aprovechar ese dinero mal habido , de miles de argentino ........NO MERECE OTRA COSA QUE PASE SUS DIAS CONFINADO ....POR ASOCIACION ILICITA.........DEMASIADO ROBO ....CHOREO AL PUEBLO COMO LA MILAGRO SALAS........SOLO PUEDEN DEFENDER LOS FANATICOS Y APLAUDIDORES ............UKKKKKKK....QUIEN MAS....??????

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