Si bien una nota de color, aunque sea pequeña o en tonos pastel, siempre viene bien para romper un poco los tonos neutros, también es cierto que con el blanco y negro uno nunca se equivoca y, si nos aburrimos, con el tiempo siempre podremos agregarle complementos en cualquier color que todos quedarán bien.
Las cualidades principales del color negro en el diseño se centran en su elegancia, sofisticación y sobriedad, pero como color más oscuro del espectro, conviene emplearlo con moderación y combinarlo con otros que aporten algo de luz. Y en este sentido, el blanco le viene como anillo al dedo, ya que le proporciona el contraste y la luminosidad necesaria para crear espacios serenos y agradables.
La decoración en blanco y negro tiene el carácter neutro como valor fundamental: nos permite crear ambientes que evitan la fatiga visual y nos relajan al llegar a casa luego de una jornada expuestos a multitud de estímulos visuales.
Por lo tanto, si lo que buscás es paz y tranquilidad, y lo tuyo no son los colores pastel, elegí ambientes lo más neutros posibles: grises, blancos y negros serán tu perfecta elección.
Por otro lado, si sos un fan del séptimo arte, esta combinación de color te traerá la nostalgia del cine clásico o los principios de la fotografía, que han permitido a lo largo de la historia capturar momentos irrepetibles inmortalizándolos para la eternidad. Así que si te atrae esta visión monocromática, mágica y serena de tu día a día, la decoración en blanco y negro está hecha para vos. Veamos sus principales claves:
¿Quién dijo frío?
Este binomio es versátil y encaja en cualquier estilo decorativo. Sus detractores dirán de él que puede resultar frío y poco acogedor, pero lo cierto es que la clave para dar calidez a cualquier ambiente está en introducir texturas variadas en la decoración y jugar con ellas: Textiles de punto fino y grueso, mantas o alfombras de pelo largo son sus aliados perfectos.
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Carácter innovador
Si por el contrario preferimos un ambiente minimalista o contemporáneo más pulcro, reduciremos las texturas a su mínima expresión dando protagonismo a la pureza de líneas y a los materiales de revestimientos, pavimentos y cerramientos.
Blanco, negro y más...
Si nos mudamos a una nueva vivienda de alquiler, en ocasiones conseguir esta combinación estricta puede suponer todo un reto, ya que no podemos actuar en aspectos estructurales como pisos o en carpinterías de puertas y ventanas. Lo bueno de todo esto es que tanto el blanco como el negro aceptan la suma de un tercer color complementario, ya sea el tono de la madera de nuestro suelo o un color al uso.
Además una vivienda en blanco y negro, es un lienzo para pequeños objetos decorativos como arreglos florales o nuestros objetos personales, destacando todavía más y siendo mucho más sencillo detectarlos en el conjunto de nuestro hogar.
¿Cómo aplicarlos?
El blanco debe ser el protagonista y cubrir la mayor parte de la superficie para maximizar la luz natural, dejando el color negro para los pequeños detalles o en dosis más moderadas, como un par de piezas de mobiliario, griferías, lámparas o artículos como marcos de espejos, láminas o cuadros.
Respecto a los textiles, podemos emplearlos juntos en diferentes estampados que enriquecen el ambiente y le aportan un carácter más personal, según la trama por la que optemos.
El binomio se puede combinar también en determinados objetos. Por ejemplo, una lámpara con pie negro y pantalla blanca o viceversa. Del mismo modo, se puede colocar un centro de mesa con la base negra -piedras o vidrios son una buena opción- con velas blancas encima. Le dará, de paso, un look muy zen.
Los azulejos y empapelados en negro con detalles en blanco son una excelente opción para vestir paredes y pisos.
También se recomiendan algunos materiales que hagan contraste con el ambiente bicolor creado. Por ejemplo, elementos que tengan luz propia como cristal transparente, espejos, acero y piezas en metacrilato.
Sin duda la decoración en blanco y negro es siempre un acierto, independientemente del estilo en el que nos movamos.
¿Querés darle a tu casa un toque elegante, clásico y vanguardista? Apostá al contraste.


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