"Desde un principio los testimonios de Marco Surita, Jimena Choque y Silvia Córdoba estuvieron sincronizados para dejar por sentado que existía una relación de pareja entre la señora Surita y nuestro defendido", señaló Daniel Luna, defensor del acusado. "No hay pruebas directas que los hayan visto en relación de pareja, todos son dichos de oídos", apuntó a la vez que citó a testigos en pos de fundamentar sus dichos, sobre todo lo expuesto por la licenciada Noemí Clemente. "Ninguno de los testimonios recabados por la licenciada indican que eran pareja".
El abogado defensor de Herrera criticó la falta de objetividad en las pruebas y resaltó las declaraciones vertidas por los vecinos de villa Lavalle y la asistencia social. Respecto al femicidio, indicó: "Mujeres que mueren a manos de hombres es un problema cultural, social y no se resuelve con una cadena perpetua". A la vez, pidió: "Sabemos que deberá purgar una condena, por lo tanto pedimos que no sea en Villa Las Rosas, donde está Ramos". Solicitud que no fue concedida por el Tribunal. Herrera estará en esa cárcel pero en un pabellón distinto al de Ramos.
En su alegato final, Luna manifestó que se trata de una "sentencia muy importante y se requiere ecuanimidad y no ceder ante presiones sociales. No había relación de pareja", concluyó y le transfirió la palabra al codefensor, Miguel Fernández, quien realizó un detallado análisis respecto a los hechos que se le imputaron a su defendido y una relación con los incisos I y II del artículo 80 del Código Penal (violencia de género y femicidio).
El doctor Fernández solicitó la pena de 8 años de prisión por homicidio simple. Antes del fallo, la jueza le dio la palabra al imputado. "Pido perdón, estoy arrepentido, con Gabriela nunca tuve nada. No puedo recordar lo que hice, intenté quitarme la vida y agarré la palabra de Dios", expresó Herrera.

¿Qué te pareció esta noticia?

Aparecen

Sección Editorial

Comentá esta noticia



Se está leyendo ahora