Un pequeño perro quedó encerrado en un local comercial de peatonal Alberdi esquina san Martín siendo sus lastimeros aullidos advertidos por cuanta persona pasaba por el lugar.
No se sabe a ciencia cierta si el perro es uno de los tantos que pululan por el centro de la ciudad y quedó encerrado por error o negligencia o si pertenece al propietario del local comercial gastronómico.
Lo cierto es que la mascota lloró durante horas y decenas de personas intentaron en vano devolverle la libertad que clamó con aullidos y ladridos ensordecedores. Una crueldad evitable.

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Sección Editorial

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· Hace 10 meses

pobrecito que inconcientes dios


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